Jueves 05 de Noviembre de 2015
Lo que quedó claro en estas elecciones es que la gente quiere un cambio y eso lo entendieron tanto Macri cono Scioli, y en el caso de este último, dejó atrás las ataduras con el cristinismo que fue lo que lo llevó, a pesar de haber ganado, a la peor derrota de un gobierno peronista en los últimos 40 años. Para esto sólo basta ver la provincia de Buenos Aires y la catastrófica, penosa y humillante derrota del candidato k, Aníbal Fernández. Por su parte, Macri ahora apunta a un discurso más peronista y no tan de derecha despegándose de los que quieren que el país vuelva a los 90. Creo que es la primera vez que la gente votó con la razón y no con el bolsillo y por ende, gane quien gane, en tendieron este mensaje y dejarán de ser autoritarios, desafiantes y soberbios. Hay que continuar lo que esté bien y corregir lo malo. Ojalá que el que gane entienda que el poder no es eterno ni feudal, la democracia es esto y que si le toca dejar el gobierno en manos de quien hoy es oposición haga silencio y espere los resultados dentro de cuatro años.
Federico Wacker
DNI 17.026.130