El piquete más valioso
Laboralmente el término describe un pequeño pico útil para eliminar excesos de soldadura eléctrica, trozar barras de hielo o desgajar finos tronco para encender fuego.

Domingo 03 de Octubre de 2010

Laboralmente el término describe un pequeño pico útil para eliminar excesos de soldadura eléctrica, trozar barras de hielo o desgajar finos tronco para encender fuego. Acá hemos dado en aplicar el término a toda acción colectiva tendiente a vindicar derechos propios de esos piqueteros sin interesar los derechos de otros connacionales. El incremento de estas acciones se agrava cuando los motivos son realmente serios o justificados pero otros no lo son y están dirigidos políticamente u obedecen a intereses ajenos a la génesis de la medida. Lo realmente grave es que todos están signados con tal virulencia que pueden poner en peligro la estabilidad del país. No me corresponde poner en duda la justicia del reclamo que los genera. Lo que sí me corresponde es defender nuestra libertad individual, olvidada durante todos estos desgraciados incidentes. Los piquetes se arman súbitamente en calles y avenidas de intenso tráfico. Los motoriza la sensación de impunidad, la realidad confirma esa sensación y entonces se lanza la acción antes de buscar la solución por otros medios. Se altera el orden público, se hace inaccesible llegar a los lugares de trabajo ó al domicilio, se imposibilita la entrega de cargas transportadas, se destroza la cosa pública, se encrespan las situaciones entre piqueteros y el resto del país que es tomado como rehén sin beberla ni comerla. A quienes les corresponde tomar cartas en el asunto es a los altos mandos nacionales, provinciales y comunales que padecen una increíble inacción al respecto. Ellos no pueden ni deben permitir que transcurran más piquetes con cortes de ruta, ocupaciones de edificios públicos, tomas de establecimientos educativos, invasiones a los paseos públicos porque son todos actos penados por la ley. Esperemos que las autoridades despierten de su letargo porque la situación se está agravando día tras día.

Rubén Mario Baremberg rubenbaremberg@express.com.ar