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El Pincha prolongó su racha

El duelo, disputado en el estadio Ciudad de La Plata con el arbitraje de Luis Alvarez, completó una serie de tres clásicos en 17 días,

Domingo 21 de Septiembre de 2014

Estudiantes empató ayer sin goles con Gimnasia y prolongó su invicto en el clásico de La Plata, que no pierde hace cuatro años. El duelo, disputado en el estadio Ciudad de La Plata con el arbitraje de Luis Alvarez, completó una serie de tres clásicos en 17 días, sumados los del cruce en la Copa Sudamericana que terminó en poder del Pincha con otro empate 0-0 y una victoria 1-0, el martes pasado.
  Con este resultado, Estudiantes suma 10 unidades y quedó a seis del líder invicto River, que tiene dos partidos menos.

   Gimnasia, por su parte, no pudo quebrar su racha negativa ante el acérrimo rival, al que no vence desde el Clausura 2010, cuando se impuso 3-1 en el Bosque. De visitante, no festeja un clásico desde el Apertura 2003 (4-2).

   El rendimiento del conjunto tripero en el primer tiempo generó ilusión en sus hinchas sobre la chance de volver a ganar el clásico. Sin brillar, la visita impuso las condiciones y contó con las mejores situaciones para la apertura.

   Con rigor para la marca y rapidez en la transición de un campo a otro, Gimnasia jugó contra la primera línea defensiva de Estudiantes y provocó algunas buenas intervenciones del arquero Silva.
  Como sucedió a los 5’, cuando le tapó un peligroso remate al paraguayo Rojas, después de la mejor jugada asociada en ofensiva.

   En esa etapa, con Estudiantes sin brújula en la cancha, Gimnasia también estuvo cerca del gol con un disparo alto de Licht, un cabezazo de Alvaro Fernández que Silva envió al córner, y un remate desviado de Ignacio Fernández.

   Allí se agotó la producción ofensiva de la visita, que en el segundo tiempo ya no logró establecer superioridad por el crecimiento del local, decidido a ejercer presión sobre el campo rival para dificultar la elaboración futbolística.

   Estudiantes se acomodó rápido en la cancha y antes de los 15’ tuvo dos buenas oportunidades. En la primera, Cerutti enganchó en el área y disparó por encima del travesaño, y en la segunda Gil Romero encabezó una incursión ofensiva y la terminó con un tiro bajo sobre el palo derecho del arquero.

   El miedo a perder se adueñó de ambos en la parte final. En efecto, el partido dejó un leve conformismo en cada equipo: Estudiantes marchó con la satisfacción de extender su invicto en el clásico; y Gimnasia con la tranquilidad de volver a sumar después de la eliminación copera.

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