El pibe no camina
El pibe no camina, tampoco trota, ni siquiera está corriendo. El pibe vuela. Y vuela porque lo apremia la certeza de los tiros. Es una evidencia física, las balas solo se detienen cuando impactan...

Sábado 26 de Junio de 2010

El pibe no camina, tampoco trota, ni siquiera está corriendo. El pibe vuela. Y vuela porque lo apremia la certeza de los tiros. Es una evidencia física, las balas solo se detienen cuando impactan contra su objetivo y el pibe sabe bien que le están apuntando. Desde el alto bajó hacia la suiza Argentina este nadie que la sociedad escupe, este ninguneado espanta-turistas que no se quiere acostumbrar a vivir en la miseria de los cerros. La clase mediera y turística de Bariloche se encoge de hombros y no entiende cómo y por qué la policía los deja bajar, que aquí abajo la libertad se cotiza en euros. Allí donde no hay un poder superior capaz de aterrarlos a ellos hay un peligro de robo permanente, que la sociedad civilizada padece. Allí donde el reclamo era la represión ha de advenir. La policía le sigue el rastro y no tarda en echárselo. Después uno más y otro. Son tres muertos, tres posibilidades que ya no son ni serán. La arquitectura del miedo se convierte así en el fundamento de la sociedad política y la brecha social se regocija ante tremendo espectáculo. Es la civilización al ataque de la barbarie.

Federico Fontana

fede_fontana@hotmail.com