Miércoles 12 de Mayo de 2010
El Papa Benedicto XVI dijo ayer que la crisis de los abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes debería hacer que la Iglesia admitiera la "aterradora" verdad de que su mayor amenaza proviene del "pecado dentro de la Iglesia" y afirmó que "el perdón no sustituye a la Justicia".
El Papa llegó a las 11 (hora local) a Lisboa, primera etapa de su viaje a Portugal para cumplir una agenda apretada que incluyó en la misma jornada una misa al aire libre ante más de 70.000 personas.
En algunos de los comentarios públicos más amplios desde que surgiera el escándalo hace dos meses, Benedicto XVI dijo a los periodistas durante el vuelo que la Iglesia tenía una "necesidad muy profunda" de reconocer que debe hacer penitencia por sus pecados y "aceptar la purificación".
"Hoy vemos de una manera terrible que la gran persecución de la Iglesia no viene de sus enemigos de fuera, sino que nace del pecado dentro de la Iglesia", dijo el Pontífice, en respuesta a una pregunta sobre el escándalo de los abusos sexuales que ha azotado gravemente a la Iglesia Católica.
En las últimas semanas, varios responsables del Vaticano han acusado a los medios de impulsar una campaña de calumnias contra la Iglesia, llegando un alto cargo vaticano a negar informaciones de que se hubieran encubierto los abusos, calificando esta noticia de "chismorreo mezquino".
El Pontífice alemán, de 83 años, que afronta la peor crisis en sus cinco años de Papado, dijo que la Iglesia tenía que buscar el perdón de las víctimas de abusos sexuales, pero también reconoció que "el perdón no puede sustituir a la Justicia".
El principal propósito del viaje de cuatro días del Papa a Portugal es visitar el santuario de Fátima, donde se dice que la Virgen se apareció a tres pastorcitos en seis ocasiones en 1917.
Benedicto agradeció anoche con un "Obrigado" (gracias) desde la ventana de la nunciatura de Lisboa, en Portugal, a los 2.000 jóvenes que le ofrecieron una serenata nocturna.
Hoy, el segundo día de la visita, el Papa se trasladará al santuario de Fátima, donde cientos de peregrinos de numerosas nacionalidades conmemorarán el 93 aniversario de las apariciones de la Virgen en 1917.
Mañana tendrá otra celebración similar en el santuario, símbolo del Portugal católico. Se prevé la llegada de 500.000 fieles.