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El Pentágono admite graves fallas de seguridad tras el fatal tiroteo

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, se comprometió ayer a "corregir" graves fallas de seguridad como las que permitieron que el ex reservista de la Armada Aaron Alexis...

Jueves 19 de Septiembre de 2013

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Chuck Hagel, se comprometió ayer a "corregir" graves fallas de seguridad como las que permitieron que el ex reservista de la Armada Aaron Alexis ingresara el lunes en una base de la Marina en Washington y matara a 12 personas antes de ser abatido. "Obviamente, algo fue mal", reconoció ayer Hagel en rueda de prensa en el Pentágono. "Donde hay lagunas, las cerraremos, donde se han producido deficiencias, las atenderemos. Y donde haya errores, los corregiremos", prometió.

Todavía se desconocen las motivaciones de la matanza del lunes, aunque cada vez surgen más detalles en los medios sobre problemas psicológicos que sufría Alexis, un ex suboficial de la Marina, afroamericano y de 34 años que trabajaba en la Armada como contratado. De acuerdo al FBI, el hombre ingresó en la base de la Marina en la que cometió su matanza con su pase reglamentario y con una escopeta que compró legalmente, lo que generó polémica en torno a cómo personas con trastornos mentales pueden adquirir un arma y tener acceso a una instalación militar tan sensible.

El jefe del Pentágono ordenó una revisión exhaustiva de los protocolos de seguridad. Según detalló ayer, Hagel por un lado ordenó una "revisión de la seguridad física y de los procedimientos de acceso" a todas las instalaciones militares estadounidenses "en todo el mundo".

Señales de alerta. La policía de Rhode Island había advertido a la Armada estadounidense el mes pasado que Alexis había llamado para reportar que había estado "oyendo voces" mientras trabajaba en Newport, conducta lo suficientemente extraña como para que la policía local emitiera una copia de su informe a funcionarios navales para que investiguen. Alexis había sido arrestado dos veces, primero en 2004 y luego en 2010, por cargos relativos a armas de fuego, aunque ninguno de los casos avanzó.

Asimismo, Hagel encargó una revisión de las "prácticas y procedimientos" para "entregar y renovar" los pases de seguridad que permiten el acceso a las instalaciones militares, en vista de que, tal como reveló la víspera el FBI, Alexis ingresó en el complejo naval con un pase "válido" que había obtenido en calidad de empleado de un contratista militar. La compañía informática para la que trabajaba Alexis dijo que había llevado a cabo dos verificaciones sobre él y sus antecedentes en el último año y que lo único que encontró fue una infracción de tráfico menor. Por eso se le confirmó su acreditación de seguridad para moverse por el recinto.

Hagel también ordenó la creación de un "panel independiente" que realice su propia evaluación de la seguridad en las instalaciones militares y los protocolos de entrega de pases, que deberá informarle personalmente de sus conclusiones.

Entretanto, la madre del agresor, Cathleen Alexis, pidió ayer disculpas públicas por las acciones de su hijo. "Nuestro hijo ha asesinado a 12 personas e hirió a varias más (...) no sé por qué hizo lo que hizo y nunca podré preguntarle por qué. Aaron ahora está en un lugar desde el que ya no puede hacer más daño y me alegro por ello", dijo en una declaración leída con la voz quebrada, y que fue retransmitida por varios medios norteamericanos. Asimismo, envió un mensaje de condolencia a los familiares de los muertos y heridos.

 

Funeral de honor. Entretanto, la Casa Blanca anunció que el presidente, Barack Obama, participará el próximo domingo en un funeral en honor de las víctimas del tiroteo. "El presidente quiere compartir el dolor del país tras otro tiroteo sin sentido", dijo su portavoz, Jay Carney. Obama reiteró el martes la necesidad de realizar controles más estrictos de compradores de armas para evitar nuevas tragedias como la del lunes. "El hecho de que no tenemos un sistema de verificación de antecedentes lo suficientemente fuerte es algo que nos hace más vulnerables a este tipo de tiroteos masivos", advirtió el mandatario.

Con todo, en el Capitolio no hubo señales fuertes de reavivar un debate sobre un mayor control de armas que ya fracasó ostensiblemente a comienzos de año, pese a la tragedia en diciembre de otro tiroteo masivo en una escuela de primaria de Newtown, Connecticut, que elevó como nunca antes la sensibilidad pública en un tema por lo general casi tabú en Estados Unidos.

Starbucks no quiere clientes armados

La cadena de cafeterías Starbucks pidió a sus clientes en EEUU que dejen sus armas en casa, tras verse involucrada en un debate con un tono cada vez más elevado sobre el derecho a la tenencia de armas en el país luego de múltiples tiroteos masivos.

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