Miércoles 15 de Septiembre de 2010
Desde que se accidentó en 2004 durante un aterrizaje con el tren replegado en una pista de
Esperanza, una de las tres aeronaves que tiene la provincia de Santa Fe permanece esperando mejor
suerte en un hangar de Sauce Viejo. Ahí también pasan sus días dos helicópteros que también
pertenecen al gobierno provincial, pero que hace tiempo dejaron de volar. El panorama es sumamente
crítico: Santa Fe no sólo no tiene una flota aérea en condiciones, ni siquiera está en servicio el
avión para traslados del gobernador que, además, se usa cada vez que ocurre una emergencia
sanitaria.
La Capital publicó el último domingo que arreglar el avión de la Gobernación cuesta
unos dos millones de dólares, mientras que ponerlo en condiciones saldría casi la mitad, aunque se
complica porque hay reparaciones que ya nadie hace a una máquina de más de 30 años.
A raíz de esa publicación, la Dirección Provincial de Movilidad y Aeronáutica de Santa Fe dio
a conocer ayer el estado de la flota aérea santafesina, cuyos últimos vuelos ya se cuentan en años
.
Mientras Santa Fe se queda sin flota aérea, la situación en la mayoría de las provincias
argentinas es bastante distinta (ver detalle): casi todas poseen más de tres aeronaves y casi todas
son modernas y flamantes.