El paraíso perdido
Entre las dos plantas cerealeras multinacionales Dreyfus y Stoepfel se encuentra el barrio antiguamente llamado Playa Mansa, hoy Playa Hermosa, pomposo nombre que han dado a un lugar que otrora, antes de la llegada de las nombradas plantas, era un paraíso.

Martes 27 de Abril de 2010

Entre las dos plantas cerealeras multinacionales Dreyfus y Stoepfel se encuentra el barrio antiguamente llamado Playa Mansa, hoy Playa Hermosa, pomposo nombre que han dado a un lugar que otrora, antes de la llegada de las nombradas plantas, era un paraíso. Quedan pocos de los primeros pobladores. Los que habitan en forma permanente, junto con los que alquilan por temporadas (muy pocos) y los que las usamos como fin de semana estamos expuestos a reiteradas violaciones de domicilios, verdadero vandalismo de grupos que se han asentado en la zona y que insisten en penetrar en las viviendas para llevarse cualquier cosa, obviamente que los gastos de las reparaciones son más grandes que el valor de lo robado. El barrio de noche es una boca de lobo, pues a pesar de los innumerables reclamos a la EPE no hay una sola lámpara que funcione. A esto hay que sumarle los basurales, vacas y caballos que se afincaron a raíz de la última crecida, el descuido del camino ripiado (hecho por los habitantes) y la enorme contaminación que emana de dichas fábricas: las napas de agua son extremadamente venenosas. ¿La Municipalidad?, bien gracias; y eso que la mayoría tenemos los impuestos y servicios pagos en tiempo y forma. ¿La policía?, bien gracias: si encontrás algo de lo que te robaron denuncialo y así se supone que conseguirían una orden de allanamiento para proceder (textual al que escribe), o si no sugieren que pongamos un policía con garita, pago por nosotros, por supuesto, porque la mayoría de los móviles están descompuestos o no hay personal. No podemos dejar de sospechar que hay intereses que quieren que todos vendamos las propiedades. ¿Quién puede ser?

J. Villalobos, LE 6.069.174