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El Papa y Obama divergen sobre el aborto y se alían contra la violencia

Ambos líderes conversaron por más de 50 minutos en el Vaticano. Entre los temas abordados no faltó la inmigración ilegal.

Viernes 28 de Marzo de 2014

El Papa Francisco abordó con el presidente estadounidense, Barack Obama, los temas candentes del aborto, anticonceptivos y bioética, en un encuentro en el Vaticano en el que hubo divergencias, pero también un acuerdo contra la violencia y la lucha contra el trata de seres humanos en el mundo. La intensa jornada del mandatario estadounidense en Roma, donde permanecerá en total unas 40 horas, inició con una audiencia privada en el Vaticano con el primer Papa de América. Obama lucía relajado y bromeó con el Papa durante la parte pública de su primera reunión ante periodistas, y en un momento dijo que no sabía cómo su esposa y sus hijas "lo aguantaban". Pero un comunicado posterior del Vaticano indicó que el tramo privado de la reunión se desarrolló en un tono mucho más serio.

Obama fue recibido según el tradicional protocolo vaticano por el pontífice argentino en su estudio privado, en el segundo piso del palacio apostólico, donde permaneció 50 minutos, una duración excepcional que refleja la importancia concedida al encuentro. "Soy un gran admirador suyo", dijo Obama en inglés al saludar a Francisco con una sonrisa radiante.

La nota divulgada por la oficina de prensa del Vaticano al término del encuentro informó que los dos líderes, en un clima "cordial", abordaron temas candentes para las relaciones entre el gobierno de Obama y la jerarquía de la Iglesia. Entre esos temas delicados figura el derecho de los católicos "a la objeción de conciencia" en casos de aborto y anticonceptivos, lo que suscita enfrentamientos con los movimientos católicos ultraconservadores

La reforma de la salud de Obama de 2010 incluye el reembolso para los empleados de los gastos para la contracepción y la píldora abortiva. La introducción de esos derechos por parte del líder democrático tensionaron las relaciones con la jerarquía de la Iglesia, pero la llegada hace un año al trono de Pedro del argentino Francisco, con el que coinciden en temas como pobreza, inclusión social, desigualdad, podría cambiar los equilibrios.

Un tema obligado. El fenómeno de la migración ilegal en Estados Unidos, que afecta a unos 11 millones de personas, numerosos de ellos latinoamericanos, también fue abordado durante la reunión a solas —con dos traductores— entre el Papa y Obama. Según la prensa estadounidense, el presidente demócrata, de religión protestante, intenta conquistar el influyente "voto latino" a través de una relación privilegiada con el Papa latinoamericano, muy popular en todo el continente. El pontífice y el primer presidente afroamericano de Estados Unidos acordaron "erradicar el tráfico de seres humanos en el mundo", un fenómeno que afecta gravemente a cientos de centroamericanos y sudamericanos que entran ilegalmente a ese país. También encararon el controvertido tema de la "reforma migratoria" en Estados Unidos, resume la nota vaticana. Francisco recibió la víspera un pedido de un grupo de inmigrantes que viajó al Vaticano para solicitarle que interceda ante Obama para que prohíba las deportaciones de indocumentados, que divide familias enteras y causa enormes sufrimientos.

El comunicado del Vaticano no mencionó si abordaron la lucha contra la creciente desigualdad social en el mundo, pese a que Obama había adelantado que quería hablar específicamente de ese tema con Francisco, ya que se identifica con su visión y su lucha contra la pobreza y el hambre. "Su santidad ilustró su visión con claridad: sobre algunas cosas estuve de acuerdo y en otras parcialmente. No creo que quiera ser socio de un líder político. El se ocupa de los poderes altos, nosotros los políticos somos muy terrenales. Pero es posible llegar a una convergencia", explicó Obama.

Una atención especial fue dada a la situación de algunos países en América latina, aseguró Obama. Ambos pidieron que "el derecho internacional y humanitario sea respetado en las zonas de conflicto" y se busquen "soluciones negociadas" entre las partes. El estadounidense, que no ahorró palabras de elogio para Francisco, le pidió que rece por él y su familia y lo invitó a visitar su país. "La gente estaría feliz", dijo. Se espera que el Papa acepte presidir el VIII Encuentro Mundial de las Familias, que se llevará a cabo en Filadelfia en 2015. Obama se reunió ayer con el jefe de gobierno italiano Matteo Renzi y con el presidente Giorgio Napolitano y visitó durante casi dos horas el Coliseo romano. Elogió la ayuda concedida a Ucrania por el FMI como "un gran paso adelante" y aprovechó la ocasión para rendir homenaje a Renzi, quien se inspira en su estilo y su lema "yes we can" ("Sí, se puede") para cambiar a Italia.

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