El Papa volvió a pedir perdón a víctimas de curas pederastas
Benedicto XVI pidió ayer el perdón de Dios y de las víctimas de los abusos sexuales por parte de sacerdotes. Prometió que hará todo lo que está en sus manos para que no vuelvan a suceder.

Sábado 12 de Junio de 2010

El Papa Benedicto XVI pidió ayer el perdón de Dios y de las víctimas de los abusos sexuales por parte de sacerdotes, además de comprometerse a que la Iglesia Católica hará todo lo que está en sus manos para garantizar que tales hechos no vuelvan a suceder.

El Papa hizo estas declaraciones, una de las más directas sobre el escándalo de abusos sexuales que ha afectado a la Iglesia en todo el mundo, durante una homilía en la plaza de San Pedro para clausurar las celebraciones del Año Sacerdotal.

Llevando vestiduras blancas y doradas, el pontífice se dirigió a cerca de 15.000 sacerdotes y dijo que el año había sido estropeado por "los pecados de los sacerdotes, que han salido a la luz, particularmente por el abuso de los más pequeños".

"Nosotros también insistentemente pedimos el perdón de Dios y de las personas involucradas, al tiempo que prometemos que haremos todo lo posible para garantizar que esos abusos nunca vuelvan a ocurrir", señaló.

Cientos de casos de abuso sexual y físico a jóvenes y niños perpetrados en las últimas décadas por miembros del clero han salido a la luz en Europa y Estados Unidos, mientras investigadores alientan a víctimas que han permanecido largo tiempo en silencio a que finalmente hagan públicos sus reclamos.

Un grupo de personas vinculadas a las víctimas expresó que el máximo líder de la Iglesia Católica aún no ha hecho suficiente.

"Estas son palabras sólidas, pero no acciones sólidas", dijo Peter Isely de la Red de Sobrevivientes de Aquellos Abusados por Sacerdotes, cuyos líderes llegaron a Roma para el evento.

"El Papa debió haber anunciado un enfoque de absoluta tolerancia cero a los sacerdotes que abusan alrededor del mundo, asegurando que serán removidos inmediatamente del sacerdocio. Esta es una acción mucho más importante que mostrar arrepentimiento", precisó a Reuters.

El mismo Papa Benedicto XVI ha sido acusado de haber hecho vista ciega en la década de 1980, cuando era arzobispo de Munich en su natal Alemania, ante el caso de un sacerdote enviado allí para recibir terapia tras abusar de menores, quien fue rápidamente transferido a otro trabajo parroquial.

El Vaticano ha dicho que un subordinado tomó la decisión.

En su sermón, el pontífice de 83 años también prometió que la Iglesia implementará controles más fuertes para elegir a los hombres que ingresen al sacerdocio.

"Para admitir a los hombres en el ministerio sacerdotal y en su formación haremos todo lo posible para evaluar la autenticidad de sus vocaciones, y haremos todos los esfuerzos para acompañar a los sacerdotes a lo largo de su camino, para que el Señor los proteja y vele por ellos en situaciones problemáticas y en los peligros de la vida", señaló el Papa.

Benedicto XVI había reclamado una y otra vez tolerancia cero con los responsables así como una renovación espiritual en el seno de la Iglesia. Todavía está por ver si esta petición de perdón supondrá o no un punto de inflexión ante la pérdida de confianza en la institución y en el propio Pontífice.