El Papa volvió a cargar contra el aborto y la eutanasia
El Papa Francisco cargó ayer nuevamente contra el aborto, la eutanasia y la fecundación in vitro al calificar como "falsa compasión" la justificación que se puede utilizar para realizar estos procedimientos.

Domingo 16 de Noviembre de 2014

El Papa Francisco cargó ayer nuevamente contra el aborto, la eutanasia y la fecundación in vitro al calificar como "falsa compasión" la justificación que se puede utilizar para realizar estos procedimientos, durante un discurso a los profesionales de la Asociación de Médicos Católicos italianos que se reunieron en el Vaticano.

El pontífice formuló esas y otras consideraciones durante la audiencia en el Aula Pablo VI que ofreció a la Asociación de Médicos Católicos Italianos, con ocasión de su 70 aniversario, y les alentó a dar testimonio de que "la vida humana es siempre sagrada, válida e inviolable".

En ese marco, expresó que "el pensamiento dominante propone a veces una falsa compasión: la que se presenta como una ayuda a la mujer el favorecer el aborto; como acto de dignidad procurar la eutanasia; como una conquista científica producir un hijo considerado como un derecho y no como un don; o usar vidas humanas como conejillos de Indias para salvar presumiblemente a otras".

"La compasión evangélica, sin embargo, es la que acompaña en el momento de la necesidad, la del Buen Samaritano, que ve, se compadece, se acerca y ofrece ayuda concreta", subrayó.

Dijo que "la misión de los médicos los pone cada día en contacto con tantas formas de sufrimiento: los aliento a hacerse cargo de ellos como buenos samaritanos, cuidando de forma especial a los ancianos, los enfermos y los discapacitados".

Recordó que "tantas veces en mi vida como sacerdote he oído objeciones. «Pero, ¿por qué la Iglesia se opone al aborto, por ejemplo? Es un problema religioso?»; no, no es un problema religioso, es un problema científico, porque hay una vida humana y no es lícito eliminar una vida humana para resolver un problema".

"Lo mismo vale para la eutanasia: todos sabemos que con tantos ancianos, en esta cultura del descarte, se hace esta eutanasia oculta. Este es un pecado contra Dios Creador. Piensen bien en esto", dijo.

Consideró que "la misión de los médicos los pone cada día en contacto con el sufrimiento: los aliento a hacerse cargo de ellos como buenos samaritanos, cuidando de forma especial a los ancianos, a los enfermos y a los discapacitados".