Viernes 15 de Noviembre de 2013
El Papa Francisco rechazó ayer la escolta presidencial para su primera visita estatal al presidente italiano en una nueva infracción al protocolo y seguridad, incluso mientras algunas voces manifiestan preocupación por su seguridad en su campaña reformista, que, se considera, pone "nerviosa" a la mafia.
El Ford Focus común de Francisco y el pequeño convoy del Vaticano llegaron discretamente al Palacio del Quirinal sin las sirenas que suelen acompañar a políticos y dignatarios extranjeros cuando transitan por el centro de Roma.
Una vez en el interior de lo que fue en el pasado residencia papal, Francisco caminó lentamente frente a la guardia de honor y después saludó al personal y sus hijos, en una nueva evidencia de la sencillez e informalidad del Papa argentino.
El desapego de Francisco a su aparato de seguridad han planteado nuevos temores.
Un fiscal antimafia, Nicola Gratteri, planteó esta semana la alarma de que la limpieza de las finanzas del Vaticano hicieran al Papa blanco de las iras del hampa italiana, aunque no suministró evidencias de que existiera dicha amenaza ni de que el crimen organizado planeara un golpe.
La semana pasada, Francisco denunció a los padres que alimentan a sus hijos con el "pan impuro" ganado por medio de soborno y corrupción por considerar que el trabajo deshonesto priva de dignidad a padres e hijos.
Los comentarios de Gratteri, en una entrevista con el periódico Il Fatto Quottidiano, se relacionan con su reciente libro "Agua bendita", que detalla la alianza innoble entre la Iglesia Católica y la mafia calabresa n'drangheta.
"Los que se han nutrido por medio del poder y la riqueza directamente derivada de la Iglesia están nerviosos", dijo Gratteri. Agregó que no sabía si la mafia podía atacar al Papa, "pero por cierto lo estará pensando. El podría representar una amenaza".
El vocero del Vaticano, reverendo Federico Lombardi, afirmó que la Santa Sede no estaba preocupada. "Estamos absolutamente tranquilos", dijo a The Associated Press. "Todo funciona normalmente y no parece haber motivos para alarmarse".