Viernes 12 de Julio de 2013
El Papa Francisco aprobó ayer una reforma del Código Penal del Vaticano que refuerza las sanciones contra los actos de pederastia, fortalece las medidas represivas en caso de corrupción y lavado de dinero, y castiga las filtraciones de documentos confidenciales.
El "motu proprio", el decreto firmado por el Papa, tiene como objetivo "ajustar a los parámetros internacionales" el sistema penal del Vaticano que remontaba a 1929, año de la creación del Estado de la ciudad del Vaticano.
El sumo pontífice deroga la pena de cadena perpetua, que será sustituida por la reclusión a 30 o a 35 años.
Asimismo, el texto introduce en las leyes vaticanas diversos crímenes reconocidos por las convenciones internacionales como la tortura, el genocidio y la discriminación racial, e incluye "el conjunto de la categoría de los delitos contra los menores: la venta, prostitución, alistamiento y violencia sexual contra ellos, la pedopornografía, la posesión de material pedopornográfico y los actos sexuales con menores", y eleva hasta 12 años de prisión y multas de hasta 150 euros a los delincuentes.
Esta reforma representa un cambio en relación a las acciones emprendidas por Benedicto XVI, que se centró principalmente en el saneamiento interno de la Iglesia y de las diócesis a través de la destitución de obispos y sacerdotes, y alentando la cooperación con las autoridades judiciales civiles.
En abril pasado, el Papa Francisco pidió que se actúe "con determinación" contra los abusos sexuales cometidos por el clero. Era la primera vez que se expresaba públicamente y directamente sobre los abusos sufridos durante décadas por decenas de miles de niños.
Las nuevas normas que entrarán en vigor el 1º de septiembre se aplican a todos los miembros de la Curia así como a todo el personal diplomático y a todos los empleados de organismos y de instituciones vinculadas con la Santa Sede.
La tipificación de esos delitos responde a unas de las preguntas presentadas a la Santa Sede la semana pasada por la Comisión de la ONU sobre los Derechos del Niño, que evaluará la implementación por parte de la Santa Sede el principal tratado del organismo internacional sobre la protección infantil a principios de 2014.
El Vaticano siempre ha considerado que los casos de abuso sexual de sacerdotes son responsabilidad de los obispos locales, no de la autoridad central de la Iglesia Católica.
Filtraciones. La nueva legislación vaticana también prevé la posibilidad de que los tribunales de la Santa Sede juzguen "delitos cometidos contra la seguridad, los intereses fundamentales y el patrimonio de la Santa Sede".
La divulgación de información confidencial será también castiga da de forma más severa en caso de que los documentos sean considerados importantes.
El "motu propio" del Papa revisa también la definición de los "delitos contra la administración pública en relación con la Convención de las Naciones Unidas contra la corrupción", que prevé penas más severas. Se prevé sanciones administrativas y económicas para las entidades cuyos organismos o empleados cometan actividades criminales.
Por otra parte, se refuerza los poderes de los tribunales del Vaticano en materia de confiscación y embargo preventivo de bienes.
El texto del Papa prevé también la extradición y la obligación de cooperación judicial internacional para las instituciones vaticanas.
Francisco empezó en las últimas semanas a retomar el control del controvertido banco del Vaticano, el Instituto para las Obras de Religión (IOR), involucrado en varios escándalos por sospechas de blanqueo. Anteanoche se reunión con los miembros de la comisión que nombró para sanear el banco para "animarla en sus trabajos".
Una carta a Pato Fontanet: “Ponéle fortaleza”
“Aunque lejos, estoy cerca de tí”, le aseguró en una carta el papa Francisco al ex líder de Callejeros, Patricio Santos Fontanet, quien se encuentra detenido en el pabellón psiquiátrico del penal de Ezeiza, purgando condena por la tragedia de Cromañón, en la que murieron 194 personas. “Pato: hace 3 días recibí la carta que me mandaste, te agradezco el gesto”, así empieza la carta que Francisco le envió desde el Vaticano, que escribió el 13 de junio y que se conoció ayer. La misiva está desarrollada en 13 renglones repartidos en 3 párrafos: “Quiero decirte que, aunque lejos, estoy cerca de ti y de la banda, como escuchando a la distancia lo que sienten y dicen. Me gustaría estar más cerca para acompañarlos mejor”. El pontífice también le dijo: “No quiero darte consejos porque en este momento no los necesitás: vos sos un hombre que sabe bien lo que hay que hacer y cómo hacerlo”. La carta del Papa llegó en un sobre marrón con estampitas con la imagen de Jesús. “Días de desánimo vas a tener, pero no le tengas miedo. Todo pasa. Metéle fortaleza”, concluyó.