Martes 23 de Diciembre de 2008
"La Iglesia también debe proteger al hombre de la destrucción de sí mismo. Se necesita una ecología del hombre", dijo ayer el Papa Benedicto XVI en un mensaje a la Curia, la administración central del Vaticano.
El Papa dijo que salvar a la humanidad de las conductas homosexuales o transexuales es igual de importante que evitar la destrucción de las selvas. "Las selvas merecen nuestra protección. Pero el hombre, como criatura, no merece menos que eso", añadió. Si bien la homosexualidad no es pecado, sí lo son los actos homosexuales. Además, rechaza al matrimonio entre personas del mismo sexo y, en octubre, un importante miembro del Vaticano dijo que "la homosexualidad es una desviación y una herida".
El Papa dijo que "la humanidad tiene que escuchar el lenguaje de la creación" para entender los roles del hombre y la mujer. Comparó las conductas alejadas de las tradicionales con "una destrucción del trabajo de Dios".
Criticó a las operaciones de cambio de sexo y defendió el derecho de la Iglesia a "hablar de la naturaleza humana como un hombre y una mujer, y pedir que este orden de la creación sea respetado".
También denunció "lo que muchas veces se expresa con el término gender (transexual)" y aseguró que "el hombre pretende autoemanciparse de la creación y del Creador. El hombre quiere hacerse a sí mismo y disponer siempre y exclusivamente de sólo aquello que le interesa. Pero de ese modo vive contra la verdad, contra el espíritu creador".
Ante los cardenales, a los que recibió en la tradicional audiencia de intercambio de felicitaciones con motivo de la Navidad, aseguró: "No es una metafísica superada si la Iglesia habla de la naturaleza del ser humano como hombre y mujer". Además, añadió que "la Iglesia no puede limitarse a transmitir a sus fieles sólo el mensaje de la salvación sino que tiene una responsabilidad hacia la creación y debe defenderla también en público".
Benedicto XVI volvió a defender como el único posible el matrimonio entre un hombre y una mujer, así como la indisolubilidad del mismo, y recordó que es un sacramento instituido por Dios.
"Valiosa contribución". Benedicto recordó el sínodo católico de obispos en octubre, centrado en el "Mundo de Dios", en el que participó un rabino judío, por primera vez en la historia. Shear-Yashuv Cohen, de Haifa, "realizó una valiosa contribución al decir que las santas escrituras de Israel son también nuestras santas escrituras", resaltó.
Pero el pontífice no se refirió a las palabra de Cohen en las que sugirió, ante los obispos, que el Papa Pío XII se mantuvo en silencio durante las atrocidades cometidas por los nazis contra judíos en la Segunda Guerra Mundial.
Benedicto defiende el historial de Pío XII y elogia lo que fue descrito como intentos detrás de bambalinas del Papa para salvar a judíos de ser enviados a campos de concentración nazis. (Reuters y DPA)