Miércoles 17 de Febrero de 2010
El Papa Benedicto XVI pidió a los obispos irlandeses que afronten de forma "honesta y valiente" los graves problemas de la Iglesia Católica en Irlanda, donde se le acusa de miles de casos de abusos sexuales a niños.
Los obispos tienen que hacer frente a los problemas de forma decidida, señaló ayer Benedicto en el marco de una reunión en Roma con los 24 representantes católicos en Irlanda, y reconoció que la actual "dolorosa situación" no será superada rápidamente. "Hubo errores en nuestra gestión", reconoció el primado de Irlanda, Sean Brady. Con pena, Benedicto XVI escuchó las informaciones sobre los casos de abusos y animó a los obispos "a continuar el diálogo con las víctimas", dijo Brady en Roma.
El Pontífice calificó el abuso sexual contra niños y adolescentes como "un delito horroroso". La Iglesia, agregó, está actualmente afectada por una crisis general de la fe, algo que ha favorecido el "fenómeno del abuso sexual de menores".
Es necesario una mejor preparación de los religiosos para desempeñar sus tareas, argumentó. Miles de niños de orfanatos irlandeses fueron maltratados y violados por religiosos hasta los años 90. l (DPA)