El Papa pidió paz y fustigó al capitalismo sin control
En su mensaje, Benedicto XVI abogó para que el nuevo año marque "el comienzo de un camino hacia la paz en cada país y en el mundo entero".

Miércoles 02 de Enero de 2013

El Papa Benedicto XVI dijo ayer en su mensaje de Año Nuevo que esperaba que 2013 fuera un año de paz y que el mundo estaba bajo la amenaza de un capitalismo desenfrenado, el terrorismo y la criminalidad.

El Papa, de 85 años, comenzó el año con una misa para unas 10 mil personas en la basílica de San Pedro, el día en que la Iglesia Católica celebró su Día Mundial de la Paz con iniciativas en todo el mundo. También habló de paz después de la misa, dirigiéndose a las miles de personas que habían seguido la celebración desde los exteriores, en la plaza de San Pedro.

"Un año nuevo es como un viaje. Con la luz y la gracia de Dios, podría ser el comienzo de un camino hacia la paz para cada persona, cada familia, cada país y para el mundo entero", dijo desde su ventana que da a la plaza.

Dio las gracias a los pacificadores del mundo, y dijo que se merecen alabanzas por trabajar incansablemente, a menudo en un segundo plano, de forma ingrata y provistos sólo "con las armas de la oración y el perdón".

Manifestantes en favor de la paz que llevaban pancartas con los colores del arco iris soltaron globos azules en una plaza de San Pedro soleada aunque fría.

Antes, en su homilía, el líder de los 1.200 millones de católicos del mundo criticó los "semilleros de tensión y conflicto causados por los crecientes ejemplos de desigualdad entre ricos y pobres".

Denunció "la prevalencia de una mentalidad egoísta e individualista que también encuentra su expresión en un capitalismo sin regulación".

Benedicto XVI dijo que estaba convencido de la "vocación innata de la humanidad para la paz", a pesar de los reveses. Dijo que una relación personal con Dios puede ayudar a todos los creyentes a tratar con la "oscuridad y angustia" que a veces define la existencia humana.

En su mensaje completo para el Día de la Paz, el Papa pidió un nuevo modelo económico y regulaciones éticas para los mercados, y dijo que la crisis financiera mundial era la prueba de que el capitalismo no protege a los miembros más débiles de la sociedad.

También advirtió que la inseguridad alimentaria es una amenaza para la paz en algunas regiones y reafirmó con firmeza la oposición de la Iglesia al matrimonio homosexual.