El Papa enojado
Leí en el Suplemento Mujer de La Capital del 8 de abril pasado, que el Papa Benedicto XVI advirtió que no tolerará la desobediencia emitida por los sacerdotes y laicos austríacos que desafiaron a la Iglesia sobre el celibato y la ordenación de mujeres.

Domingo 29 de Abril de 2012

Leí en el Suplemento Mujer de La Capital del 8 de abril pasado, que el Papa Benedicto XVI advirtió que no tolerará la desobediencia emitida por los sacerdotes y laicos austríacos que desafiaron a la Iglesia sobre el celibato y la ordenación de mujeres. Sobre el celibato ya me he expresado en varias oportunidades, y sobre las mujeres opino lo siguiente: surge evidente la reacción machista del Papa, en un tiempo en que las mujeres están ocupando los puestos de más responsabilidad en el mundo: jefes de gobierno y de corporaciones importantes. Como por ejemplo Angela Merkel en Alemania, Vilma Rousseff en Brasil, Indira Ghandy en la India, y la ingeniera Ana Cristina Avelino como presidenta de General Motors, entre otras tantas que seguramente se me escapan de la memoria. No entiendo por qué tanta obstinación en contra de las mujeres, como si ellas no fuesen capaces de hacer las tareas que hace un sacerdote. Yo creo que ellas las harían con mejor calidad, porque tienen más sensibilidad y sentimientos más claros para tratar y aconsejar sobre temas de familia, como la crianza, educación y formación de la persona. Cada día que pasa me doy más cuenta que la condición de celibato les merma la amplitud de pensamiento sobre la realidad humana actual y se empecinan en anacronismos imposibles de entender en esta vida moderna, y que su oscurantismo les impide ver la realidad. Yo voto por la anulación del celibato y por la participación activa de las mujeres como futuras "sacerdotes".

Pocho Mainieri