Jueves 27 de Junio de 2013
El Papa Francisco dio ayer un paso clave para reformar el banco del Vaticano, al nombrar una comisión investigadora que examinará sus actividades en una nueva pesquisa sobre lavado de dinero y sobre las dudas persistentes acerca de la misma naturaleza de la entidad financiera.
Fue la segunda vez que Francisco ha intervenido para obtener información del Instituto de Obras Religiosas (IOR).
El sábado 15 pasado cubrió una vacante clave en la estructura del banco, designando a un prelado de toda su confianza para que supervise la entidad.
La comisión investigará la estructura legal del banco y sus actividades "a fin de permitir una mejor armonización con la misión universal de la Santa Sede", según el documento legal que la creó.
Entre los integrantes de la comisión están los estadounidenses monseñor Peter Wells, alto funcionario de la secretaría de Estado vaticana, y Mary Ann Glendon, profesora de Harvard, ex embajadora estadounidense en la Santa Sede y presidenta de una academia pontificia. Los cardenales estadounidenses fueron los que más clamaron por una reforma a fondo de la burocracia vaticana —y del banco del Vaticano— en el cónclave del que salió elegido Francisco.
Los miembros de la comisión bancaria tienen autoridad para recopilar información sobre la situación legal y actividades del banco, ignorando las normas del secreto bancario si fuera necesario.