El Papa Benedicto XVI conquistó a Portugal
En su décimoquinto viaje al extranjero, que concluyó ayer tras cuatro días de visita a Portugal, el Papa Benedicto XVI borró su imagen de líder espiritual excesivamente rígido...

Sábado 15 de Mayo de 2010

En su décimoquinto viaje al extranjero, que concluyó ayer tras cuatro días de visita a Portugal, el Papa Benedicto XVI borró su imagen de líder espiritual excesivamente rígido y frío, conquistó a las masas y a los medios.

"Decían que era malhumorado, serio, pero lo vi sonreír varias veces, me gustó", afirmó, no sin alivio, el pequeño Gugo, de ocho años, tras la misa multitudinaria que el pontífice celebró ayer a la mañana en Oporto, en el norte de Portugal.

"Esta en buena forma física", se sorprendió el Diario de Noticias, y el presidente de la república lusa, Anibal Cavaco Silva, expresó su convicción de que la visita del Papa podrá "ayudar a Portugal a superar la crisis" económica.

En Portugal, Benedicto se hizo acreedor a elogios de los medios internacionales al poner en la picota, con palabras inusualmente duras, los recientes escándalos de supuestos abusos de menores en el seno de la Iglesia Católica, sobre todo en Alemania e Irlanda.

Ya en el vuelo a Portugal, antes de pisar tierra lusa, había hablado de una "verdad aterradora", de un "ataque interno" y de "pecados" dentro de la Iglesia. Advirtió asimismo que el "perdón no puede reemplazar a la Justicia". Y también llamó a los sacerdotes a no ceder a las "sugerencias del mal".

Eso sí, el Papa también causó malestar entre muchísimos de sus anfitriones cuando arremetió duramente, el jueves en Fátima, contra el aborto y el casamiento homosexual.

Pero lo quedó, como saldo, fue la alegría de la gente y el renacimiento de la esperanza en un país sacudido por desempleo, crecimiento nulo, endeudamiento sin fin y constante emigración de jóvenes al extranjero. l (DPA)