Domingo 20 de Septiembre de 2009
El Papa Benedicto XVI anunció ayer la celebración de una Asamblea Especial del Sínodo de Obispos para Oriente Medio, del 10 al 24 de octubre de 2010, en el que se abordará el estado de la Iglesia Católica en esa región del planeta y las posibilidades de paz para la zona.
El Pontífice hizo este anuncio durante un encuentro con patriarcas y arzobispos mayores de Oriente en Castel Gandolfo, su residencia de verano, al que acudieron, entre otros, el secretario de Estado vaticano, Tarcisio Bertone, y el prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, Leonardo Sandri.
"No olvido, en particular, el llamamiento de paz que habéis puesto en mis manos al final de la Asamblea del Sínodo de los Obispos del pasado octubre", dijo Benedicto XVI a los patriarcas y arzobispos orientales.
"Y, hablando de paz —dijo—, el pensamiento va, en primer lugar, a las regiones de Oriente Medio. Aprovecho, por tanto, la ocasión para anunciar la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos" para esa región.
Tal encuentro llevará por lema "La Iglesia Católica en Oriente Medio: comunión y testimonio. La multitud de aquellos que se habían convertido en creyentes tenía un solo corazón y una sola alma".
"El horizonte ecuménico está a menudo ligado al interreligioso. En estos dos ámbitos es toda la Iglesia (Católica) la que necesita de la experiencia de convivencia que vuestras Iglesias han madurado desde el primer milenio cristiano", dijo el Papa.
En su discurso, el Santo Padre agradeció el encuentro "que nos permite escuchar la voz de las iglesias a las que sirven con admirable abnegación y reforzar los vínculos de comunión que las unen a la Sede Apostólica" y expresó su deseo de seguir "una peregrinación ideal en el corazón del Oriente cristiano".
Tras resaltar la importancia de los católicos orientales, Benedicto XVI alentó a que estas iglesias florezcan para concretar "con renovado vigor apostólico la misión que tienen encomendada de promover la unidad de todos los cristianos, especialmente orientales". "El horizonte ecuménico así como el interreligioso les es bien conocido. En estos dos ámbitos toda la Iglesia necesita de la experiencia de la convivencia que vuestras Iglesias han madurado desde el final del primer milenio cristiano", añadió.
Al finalizar el encuentro, el Papa almorzó con los once patriarcas y arzobispos mayores orientales entre los que se encontraban el cardenal Pierre Sfeir, patriarca de Antioquía de los maronitas; el cardenal Emmanuel III Delly, patriarca de Babilonia de los caldeos; el cardenal Lubomyr Husar, arzobispo mayor de Kyiv-Halic; el cardenal Varkey Vithayathil, arzobispo mayor de Ernakulam-Angamaly, de los siro-malabares; y el arzobispo Fouad Twal, patriarca latino de Jerusalén.
Entre los temas considerados en la reunión está la jurisdicción eclesiástica de Kuwait y de los otros emiratos del Golfo Pérsico, hacia los cuales, en el transcurso de los últimos años, han emigrado desde los otros países árabes decenas de miles de trabajadores y funcionarios cristianos, atraídos por el bienestar económico.
Los Patriarcas han manifestado su inquietud por los cristianos en Oriente Medio, desafiados por el crecimiento del fundamentalismo sobre todo en Egipto e Iraq, y subrayan la importancia de la cuestión palestina. También se hizo hincapié en la importancia del diálogo con los musulmanes.
Como ejemplo basta recordar que la policía egipcia, hace dos semanas, detuvo al menos a 150 personas en distintas provincias por haber roto en público el ayuno del mes musulmán del Ramadán. l (Reuters)