Domingo 24 de Febrero de 2013
El Papa Benedicto XVI alertó ayer a los cardenales sobre "el mal, el sufrimiento y la corrupción de este mundo", al tiempo que les ha recordado que permanecerá en "cercanía espiritual" con ellos a la conclusión de su Papado.
Al final de unos ejercicios espirituales, Benedicto XVI dio las gracias a quienes lo han acompañado estos días y al cardenal Gianfranco Ravasi, predicador de los ejercicios, recordando su labor al frente de la Iglesia.
"Al final, queridos amigos me gustaría daros las gracias a todos, y no sólo por esta semana, sino por estos ocho años, en que habéis llevado conmigo, con gran competencia, afecto, amor y fe, el peso del ministerio petrino. Os sigo estando grato y aunque ahora termina la comunión exterior y visible, permanece la cercanía espiritual", señaló. No obstante, ha lamentado que el bien del mundo "es contradicho permanentemente por el mal, el sufrimiento y la corrupción". En este sentido, el Santo Padre ha señalado que "casi parece que el diablo quisiera ensuciar permanentemente a la creación, para contradecir a Dios y hacer irreconocible su verdad".
Así, ha reiterado a los cardenales que "creer no es otra cosa que, en la oscuridad del mundo, tocar la mano de Dios, y así, en silencio, escuchar la palabra y percibir el amor". Benedicto XVI agradeció al cardenal Ravasi, manifestando su deseo de "hacer otras caminatas en este universo misterioso de la fe".