Martes 25 de Marzo de 2014
Sugiero que antes de entrar al recinto, se les entregue a los senadores anteojos para ver filmes de la realidad en 3D. Con esta medida solucionaríamos dos temas: a) que Boudou “no se aburra” (¿o se dice no sea-burro?) y se distraiga resolviendo el sudoku en su tablet; b) que los temas sean tratados en filmes 3D con sonido envolvente, cosa que los asimilen, los sensibilicen y sientan cómo los problemas se les vienen encima y no tengan la visión parcializada y unilateral que tienen actualmente (seguridad, inflación). Creo que con esta apreciación por fin experimentarían lo que cotidianamente sentimos los ciudadanos que hacemos progresar honestamente el país. Existen numerosos ejemplos de funcionarios sospechados de corrupción, que (por voluntad propia o a requerimiento de sus superiores) dejaron sus cargos, en distintos países. Algunos de los más notorios en la opinión pública: el del jefe de Gabinete de Luiz Inácio Lula da Silva, o el ministro de Economía uruguayo, a quien Pepe Mujica le aceptó la renuncia a efectos de asegurar la transparencia del trámite de la causa iniciada en su contra. Me pregunto: ¿cómo en este gobierno siguen estando personas cuestionadas por distintos ilícitos (incluso algunos magistrados) que constantemente son noticia de corrupción directa o solapada? Minimizando los problemas, lo explicaría en forma lúdica (como ellos suelen actuar): existen movidas de ajedrez “evitando el jaque mate”(“la reina está atrapada, no tiene escapatoria”) donde la reina no quiere sacrificar sus peones; ¿o el puzle es tan comprometido, que si falta una pieza se desestabiliza y pone en riesgo todo el entramado de corrupción general encastrado por el gobierno?
Silvia Buonamico