Viernes 15 de Mayo de 2009
Un hombre que fue vecino en la ciudad mendocina de Maipú del acusado de abusar sexualmente de su hija durante 20 años y engendrar siete niños con ella dijo ayer que en 1995 una hermana de la víctima reveló que en su casa el padre violaba a la joven, y cuestionó a la madre por impedir denuncias.
El testimonio fue brindado por el hombre al noticiero de canal 9 de Mendoza, donde aseguró que su familia albergó durante un año a una de las hermanas menores de la víctima, quien pidió "auxilio" y "no quería volver a su casa".
El vecino recordó que una noche de 1995 "se sentía griterío en la casa y después ella salió corriendo y nos pidió que la ayudáramos, que no quería estar con la familia".
"La ingresamos al domicilio y en ese momento no nos explicaba bien por qué pedía auxilio, todo era llanto y confusión. Lo que nos extrañaba era que no quería volver a su casa", acotó.
Se quebró. "Le brindamos protección hasta que una noche estábamos terminando de cenar y empezó una película sobre la violación del padre hacia la hija. La niña puso sus codos sobre la mesa, se tapó la cara y empezó a mirar la película con mucha atención, se metió mucho en la película", recordó. "Llegado un momento se quebró y largó el llanto. Ahí le pregunté si era lo que estaba pasando en su casa y nos comentó que sí, que el padre abusaba de su hermana mayor", relató. El hombre recordó que la mujer que denunció los abusos "jamás salía sola" a la calle y que cuando su padre dejaba la casa "la encerraba".
En cuanto a la madre de la víctima, dijo que creía que "era culpable de todo y se abusaba de su puesto en el Palacio Judicial porque las denuncias que se hicieron nunca llegaron".
"Llegamos a pensar que ella las cajoneaba o las tiraba o las rompía porque se hicieron muchas denuncias y nunca llegaron", remarcó. Reveló que "unos meses atrás me los volví a cruzar en la iglesia adventista de calle Rioja y ella iba con la chica abusada y sus siete hijos a misa". l (DyN)