Cartas de lectores

El origen de los taparrabos

Agustín Cosovschi (*)

Sábado 01 de Agosto de 2020

Actualmente, el género humano vive en sociedades que ocupan espacios delimitados políticamente en los que se asientan y ejercen soberanía instituciones llamados estados. Todas estas sociedades tienen gran diversidad en sus bases culturales, diferentes regímenes políticos y en las posibilidades que tienen sus poblaciones de satisfacer las exigencias del mundo moderno. Pero todas tienen en común la pertenencia a un grado de sociedades civilizadas de acuerdo al concepto general del término. Pero hay ínfimos grupos de sociedades tribales que, quizás sin saberlo o comprenderlo, forman parte de esos estados, en los que viven autoaislados en zonas geográficas favorables para a ese retraimiento del mundo civilizado. Sin embargo, mantienen –al margen de las naturales– una de las características de diferenciación de los humanos en el reino animal, con los demás componentes al que pertenecen, léase animales: el pudor, que cabe considerar que tiene en el taparrabo el primer símbolo de representación. Estas últimas etnias cuyas vestimentas no pasan de ese adminículo, son ágrafas, por lo tanto, no han leído la Biblia. Esto significa, por lo menos para las religiones judeo-cristianas que estos pueblos ignoran el origen del taparrabos. Porque esta creación ya está en el Génesis, el primero de los libros de la obra referido al origen de las cosas creadas por Dios incluido el hombre y la mujer, Adán y Eva. Ambos, caídos en pecado debieron cubrirse sus genitales con hojas de higuera, que cumplieron la función de taparrabos. Las mejores expresiones iconográficas de los pecadores con taparrabos de hojas se produjeron en el Renacimiento, y la considerada mejor fue la del pintor alemán Durero en 1507 en dos tablas, una para cada personaje en tamaño natural que, después de pasar por varios dueños, llegó al Museo del Prado donde se exhibe restaurada.

Ernesto Del Gesso

Necesito mi carné de conducir

Llevo meses queriendo realizar el examen teórico y práctico y desde que comenzó la pandemia no me permiten obtener el registro de conducir. Por otro lado, me dejaron sin colectivos y por ser “esencial” tengo que movilizarme todos los días hasta mi trabajo donde tengo que cumplir sin haber parado un solo día. Necesito el carné de conducir.

Carlos Castillo

¿Y si gobiernan para todos?

Nunca una buena noticia. A pesar del esfuerzo que hacen en “cerrar la grieta” cada vez se agiganta más. Cumbre de eruditos judiciales, de once, siete responden a la vice presidente. El fin es cambiar la ley conforme sus necesidades (por eso la inmediatez). El juez Canicoba Corral se jubila dejando atrás enredados a muchos funcionarios de la anterior administración y expresando que verá pasar el cadáver de su enemigo sentado en la puerta de su casa. Cabe preguntarse cómo llegó a juez, y en sus fallos, entre ellos el impoluto Etchegaray absuelto en varias causas. La moratoria para perdonar a Cristóbal López y otros, las retenciones robadas, la Oficina Anticorrupción desaparecida como querellante. Espero que pronto se lleve a la práctica la iniciativa del ex juez Stornelli y poner un freno a todos estos desaguisados.

DNI 8.634.022

Reclamo al gobernador

Tengo el agrado de dirigirme a usted para que, por su digno intermedio y ante quien corresponda, se nos abone un salario por el decreto 3322/2018, que hace ya tres años lo están percibiendo, Caja de Jubilaciones y Ley 5110, habiendo quedado varios jubilados sin percibirlo. Yo en mi caso me desempeñé en la Caja de Pensiones Ley 5110 durante 33 años y me jubilé hace ya 30 años como jefa de delegación. Es por eso que molesto su atención ya que me quedan pocos años de vida y quiero disfrutar lo que por ley me corresponde, a mí y a todos los que están esperando. Además, le solicito sea esto viable lo más pronto posible y se respeten las categorías. Agradezco desde ya su atención.

DNI 3.564.516

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

LAS MAS LEÍDAS