Viernes 16 de Mayo de 2014
Ante el asesinato de más de un millón y medio de armenios inocentes, Rafael Lemkin, experto en Derecho Internacional, horrorizado por la masiva matanza ocurrida entre los años 1915 y 1922, acuñó en esos años el termino "genocidio", por no poder comprender lo acontecido contra un pueblo indefenso y laborioso, que ni siquiera en guerra estaba. Había comenzado el asesinato sistemático comandado por el ministro del Interior de Turquía, Talaat Pasha, "para proteger nuestro país, nuestra Nación, nuestro gobierno y nuestra religión pase lo que pase, a la presentación de la cuestión armenia en cualquier lugar y forma, y aprovechando las facilidades que nos brinda el estado de guerra, hemos decidido acabar con esa cuestión de una vez por todas deportando a los armenios a los desiertos de Arabia, exterminando ese elemento expúreo, de acuerdo con las instrucciones secretas recibidas". (circular oficial del Ministerio del Interior de Turquía). Actualmente, calles y avenidas, plazas y escuelas llevan el nombre Talaat Pasha en Turquía. Imaginemos por un instante una avenida llamada Adolf Hitler en la Alemania actual. Hombres y jóvenes en edad de combatir fueron enviados al frente de batalla a morir en la Primera Guerra Mundial, de la cual participaba Turquía (ninguno de estos armenios regresaron con vida), toda la elite política, cultural y eclesiástica armenia fue arrestada y fusilada por las autoridades turcas, luego comenzó la matanza indiscriminada de niños, mujeres y ancianos (muchas niñas y niños terminaron en harenes turcos perdiendo su identidad). Quienes huían adelantándose a la matanza lo hacían hacia el desierto, muriendo de sed y hambre, imágenes de mujeres esqueléticas con sus niños en brazos evocan el horror, quienes llegaban a cruzar este desierto: el mar, como lo habían planificado los turcos. Huérfanos por doquier se dispersaron por el mundo. Antonio Gramsci publicó en "El Grito del Pueblo": "Cuando vimos que los turcos masacraban a millones de armenios, ¿sentimos el mismo dolor agudo que experimentamos cuando somos testigos de sufrimientos y agonías? Es una gran injusticia no ser reconocidos. El Mercado Común Europeo exige a Turquía el reconocimiento del genocidio armenio para el ingreso a este mercado. Casi la totalidad de los Estados que integran América del Norte, como la República Argentina y la mayoría de los países del mundo han reconocido este genocidio. El Premio Nobel de Literatura de nacionalidad turca Orhan Pamuk recordó la masacre de los armenios, siendo enjuiciado por esto por el gobierno turco, dividiendo la opinión de su pueblo. Armenia, primera nación cristiana en el mundo (año 301) en cuyo territorio se encuentra el monte Ararat, tenía al comienzo del genocidio más de 2.500.000 habitantes, luego del mismo pasó a tener 300.000 habitantes. Basta el silencio absoluto de los sobrevivientes para interpretar las atrocidades asesinatos y violaciones. La negación del genocidio armenio es implementada por los sucesivos gobiernos de Turquía como una política de Estado desde 1915 hasta el dia de hoy. Los descendientes de la diáspora esperamos y reclamamos sin cesar el reconocimiento del Estado turco del genocidio para que descansen en paz nuestros muertos, porque negar un crimen de lesa humanidad es discriminar a las victimas y a sus sobrevivientes.
Jorge Demirdjian
DNI 10.986.639