Miércoles 11 de Mayo de 2011
Hace poco la novedad del día en Rosario fue la presentación de un proyecto de resolución hecho por la agrupación "La Cámpora" ante el Concejo Municipal para cambiarle el nombre a un tramo de la calle Córdoba por el del ex presidente Néstor Kirchner. La iniciativa de reemplazar el nombre de alguna calle por el de una figura política (con vida o fallecida), siempre despierta una encendida polémica. Los argumentos esgrimidos por La Cámpora pueden estar fundamentados, pero creo que no se trata de descalificarlos o de cuestionar los antecedentes del ex presidente; si su gestión fue mala o brillante, mediocre o progresista. Se trata de no modificar la denominación que se ha constituido en una parte de la calle Córdoba; es casi una cuestión simbiótica: el nombre le dio identidad, y la calle su origen, su historia, su prestigio. El nombre está en el sitial de las cosas entrañables de la ciudad, y es clásico para residentes y turistas. Su reemplazo produciría trastornos en la papelería oficial, comercial, personal; y hasta problemas con los domicilios en los documentos de identidad. En tanto, la gente seguirá llamando a la arteria como siempre; y sólo después de varias generaciones se irá acostumbrando a la nueva denominación. Ni siquiera el nombre de insignes patriotas o de ilustres personas como el doctor Favaloro por ejemplo, justifica un cambio en la nomenclatura urbana, salvo que el nombre actual ofenda a la nacionalidad. Si bien a las mujeres y a los hombres públicos los debe inmortalizar la historia, no me parece mal que sus nombres sean evocados mediante la denominación de cosas físicas. Pero para ello es mejor crear esas cosas tales como nuevas calles, avenidas, plazas, parques, puentes, rutas, hospitales, ferrocarriles, escuelas y fábricas. Entonces sí, nunca mejor puestos allí, los nombres que se consideren dignos de nombrar a esas realizaciones. Al parecer, la iniciativa presentada no hallará eco en el Concejo rosarino, por lo que nuestra querida peatonal seguirá llamándose Córdoba.
Edgardo Urraco, urracoweb@latinmail.com