Sábado 01 de Octubre de 2011
Los investigadores que predijeron el fin del mundo y se equivocaron, quienes comprobaron que hay escarabajos afectos a copular con una botella de cerveza australiana, los que construyeron una alarma de incendios que libera wasabi (un rábano japonés muy picante) y los que estudiaron como el tener que orinar afecta la toma de decisiones figuraron entre los ganadores de los premios Ig Nobel esta semana.
Los premios anuales, que buscan entretener y alentar la investigación científica, son entregados por el Journal of Improbable Research como una divertida parodia de los premios Nobel, que serán anunciados la próxima semana.
Los Ig Nobel también recayeron sobre investigadores que descubrieron que al macho escarabajo bupréstido le gusta copular con las botellas pequeñas de cerveza australiana llamadas "stubbies", y otros que mostraron por qué los atletas lanzadores del disco se marean y los del martillo, no.
Antiguos ganadores del Nobel real entregan los galardones en una ceremonia realizada en la Universidad de Harvard en Massachusetts.
Uno de los favoritos de Marc Abrahams, editor de la publicación y creador de los Ig Nobles, es el ganador de este año del premio de seguridad pública, que correspondió a John Senders de la Universidad de Toronto, Canadá.
Senders y sus colegas realizaron experimentos para ver cómo las distracciones, en este caso un casco con un visor que cae reiteradamente sobre la cara de una persona, afectan la atención durante la conducción en carreteras.
Peter Snyder, profesor de Neurología en la Universidad Brown en Providence, Rhode Island, fue parte de uno de los dos equipos que se llevaron el premio de medicina por estudiar cómo las ganas de orinar afectan la toma de decisiones.
El equipo de Snyder creó un experimento en el que los voluntarios realizaban pruebas en computadores y luego bebían periódicamente un cuarto litro de agua, mientras los científicos medían los efectos de las cada vez más hinchadas vejigas de los voluntarios sobre su atención y memoria.
El objetivo era ver quién podía durar más antes de correr al orinal. El estudio halló que la atención y la memoria funcional sufren cuando se está concentrado en que uno debe orinar.
Abrahams dijo que los jueces de los Ig Nobel pasaron gran parte del año revisando grandes pilas de nominaciones, y el proceso de selección puede ser muy acalorado.
"Nosotros lo pasamos muy bien al escogerlos. Yo debo salir al frente y recordarles cuál es el premio sobre el que estamos discutiendo", afirmó.
Otros galardonados. Arturas Zuokas, alcalde de Vilna, Lituania, ganó el premio de la Paz por mostrar que el problema de los vehículos de lujo que se estacionan en zonas prohibidas se puede solucionar con un tanque blindado que los aplaste. http://www.youtube.com/watch—v=V-fWN0FmcIU
John Perry de la Universidad Stanford fue distinguido por su teoría de dilación estructurada, que sostiene que quienes postergan las cosas para más adelante pueden ser motivados a hacer algo importante siempre y cuando lo hagan como una forma de evitar hacer algo de mayor relevancia.
Anna Wilkinson de la Universidad de Lincoln en el Reino Unido, Natalie Sebanz de la Radboud University Nijmegen en Holanda y otros por su estudio que no halló evidencias de que los bostezos sean contagiosos entre las tortugas de pies rojos.
Makoto Imai, Naoki Urushihata, Hideki Tanemura, Yukinobu Tajima, Hideaki Goto, Koichiro Mizoguchi y Junichi Murakami de Japón por determinar la densidad ideal del wasabi transportado por el aire para despertar a las personas que están durmiendo y por aplicar este conocimiento para inventar una alarma de incendio.
Karl Halvor Teigen de la Universidad de Oslo, Noruega, por intentar entender por qué, en su vida cotidiana, la gente suspira.
Los estadounidenses Dorothy Martin, que predijo que el mundo se acabaría en 1954; Pat Robertson, quien predijo que el mundo se terminaría en 1982; Elizabeth Clare Prophet, quien predijo que el mundo finalizaría en 1990; y Harold Camping, quien predijo que el mundo dejaría de existir el 6 de septiembre de 1994, para insistir con el 21 de octubre del 2011; el coreano Lee Jang Rim, quien predijo que el mundo concluiría en 1992; Shoko Asahara de Japón, quien predijo que el fin del mundo ocurriría en 1997; Credonia Mwerinde de Uganda, quien predijo el evento para 1999, todos unidos e el esfuerzo de enseñarle al mundo a ser cuidadoso cuando se realicen cálculos y suposiciones matemáticas.
Una repetición de la ceremonia de premiación puede ser vista en http://www.youtube.com/improbableresearch.