El negocio del miedo
La destacada. Los seres humanos, una vez que descubrimos el agridulce sabor del miedo, nos afanamos por buscarlo en sus más variadas formas.

Lunes 27 de Octubre de 2014

Los seres humanos, una vez que descubrimos el agridulce sabor del miedo, nos afanamos por buscarlo en sus más variadas formas. Estimulados por la sociedad, las organizaciones políticas y sus formas para explicar como dicen luchar por garantizar nuestros bienes, nuestra salud, y nuestro futuro, y los medios de comunicación que en base a su propia naturaleza, producen un eco incesante a todo lo que aparece como irregular, inesperado y sobre todo lesionador.  La resultante de esta alquimia es que el hombre termina deduciendo que tiene cada vez más cosas que perder, y más medios a su alrededor para descubrir todo tipo de amenazas. Modo de vida este que lo impulsa a estructurar dócilmente su personalidad respecto al miedo, y por lógico sentido de supervivencia justifica todos los niveles  de prudencia y protección a los que quiera acogerse. En lugar de verse al borde del ridículo al cual es inducido, el hombre deja que su cerebro acepte como indiscutibles algunos peligros cuya probabilidad de ser o convertirse en reales son estadísticamente despreciables. Nuestra amígdala encargada del alerta ante los primeros signos de peligros, males amedrentadores, fuego,  enemigos, sean animados o inanimados, se siente hoy desbordada por riesgos que son simple y tendenciosamente  anunciados en imágenes estremecedoras aireadas por los medios. Otros peligros más reales y dañinos como el sexo sin protección, la interrupción de una medicación, el manejo peligroso, la exagerada publicidad para el consumo de alcohol, la inescrupulosa venta de drogas y otros de diarias consecuencias son infravalorados.  Nos han obligado a vivir con un análisis disparatado de los riesgos. Tememos con más y mayor frecuencia que nunca a una mayor cantidad de amenazas. Somos víctimas de la sobreexposición emocional a través de los medios, a los siniestros trágicos, tratados espectacularmente en ellos.  Aunque  la posibilidad de que alguno llegue  afectarnos es infinitesimal. De modo tal que hemos descuidado  en nuestro sistema de alerta cerebral las convicciones que asumen la realidad de los riesgos de los que depende nuestra vida. Nos han hecho tener más miedo que nunca, pero en las direcciones equivocadas, y despreciamos los auténticos peligros para nuestras vidas, mientras colaboramos en magnificar la siniestralidad aparatosa y comercialmente tendenciosa. Ante las apabullantes estadísticas será necesario saber discriminar y reorientar los temores y medios protectores, en función de la real búsqueda de las influencias recibidas.
Norberto Ivaldi
norbertoivaldi@gmail.com

Decir las cosas, sin remordimiento

Desde la Presidencia se han tomado unas reivindicaciones muy sentidas y esperadas como los Derechos Humanos para apoderarse de una bandera nacional y usarlas en provecho propio, desconociendo, por ejemplo la actitud valiente y única en el mundo del doctor RaúlAlfonsín, enjuiciando a toda la cúpula militar fascista. Han cooptado el sentimiento de Madres y Abuelas para usarlas como bandera propia. Si concedieron jubilaciones extraordinarias a trabajadores desocupados, gracias a la política devastadora de un correligionario como Menem, nunca les ofrecieron nuevos puestos de trabajo. Los cinco millones de puestos de trabajo tan pregonados por todos sus aliados no existen, sino traten de explicar el aumento de la pobreza, el aumento de las villas, la cantidad de cartoneros y cuidacoches, todos estos son desocupados. Las asignaciones universales por hijo y los planes Trabajar son subsidios para mantenerlos en la pobreza y ser cautivos de sus manipulaciones. No es casualidad ni un hecho espontáneo el nacimiento de los barras bravas, que esconden sucios negocios promovidos por la AFA y auspiciados por Fútbol para Todos, con fondos de la Ansés en detrimento de los jubilados que aportaron más de cuarenta años, muchos de ellos. Se ha devastado el campo promoviendo el cultivo de la soja porque es plata dulce. Cómo se explica la falta de trigo, la destrucción de pequeños y medianos tambos. Al no haber rotación de cultivos la tierra se empobrece y juegan un importante papel las multinacionales productoras de agroquímicos y creadores de semillas transgénicas, muy artifíciales. Falsamente se ha nacionalizado YPF, y entregado vilmente a Chevron. Teníamos autoabastecimiento de energía, ahora importamos. Todos estos logros se deben a una política continuista de su antecesor y no solucionar ni uno solo de los problemas dejados y todavía más, se han mejorado. Aerolíneas Argentinas, los ferrocarriles, todos con pérdidas millonarias para beneficiar a incapaces de la Cámpora que están a la espera de un puesto rentado. Por todas estas razones y muchas más que hacen a la destrucción de un país, yo acuso sin temor ni remordimientos, ya que estoy seguro de no mentir.
 Dusan C. Sigulin
sigulindc@yahoo.com.ar

El profético Discepolín

El tango, como el folklore, es realmente hermoso, y es cierto que se lo empieza a apreciar a determinada edad, creo que con la experiencia humana de las primeras pérdidas o fracasos, quizás en la adultez, entendida esta como madurez mental, más que cronológica. Cada vez que repaso la letra del genial Enrique Santos Discépolo en su magistral obra “Cambalache”, no puedo dejar de establecer un paralelismo con nuestro vapuleado país. Resulta verdaderamente profético. La descarnada realidad de nuestra sociedad enferma nos remite implacablemente a este insigne profeta del tango. Estamos inmersos en un mar de mediocridad, corrupción e inseguridad que nos invade día a día, pero lo peor de todo es que ya no existe una escala de valores que nos aguijonee para patear definitivamente el tablero. Se perdió la ilusión de una patria digna. Nos ganó finalmente el desaliento. Tenemos la acre sensación de que por más que nos quejemos e implementemos de la mejor forma nuestros reclamos a las autoridades, todo cae finalmente en un agujero negro que se engulle toda queja, y poco a poco la ciudadanía se ve extenuada, sin respuesta, casi abúlica, desesperanzada. Sigo pensando que se puede más con la pluma que con la espada. Sigo creyendo en los argentinos honestos y bien nacidos que son muchos más que los mal paridos que tienen prensa. No perdamos la fe en recuperar la integridad de nuestra sociedad. No nos dejemos confundir por la estupidez mediática ni por la distracción sistemática que llevan a cabo los medios farandulescos. Cada ciudadano desde su lugar en esta Nación debe luchar pacíficamente y sin denuedo contra estos cipayos que pretenden disfrazar el desfachatado comercio de votos con planes sociales otorgados descaradamente a diestra y siniestra. Que cada uno sea su propio líder. Todos sabemos qué significa la virtud del honor en nuestras propias vidas. No necesitamos de nadie para poder comprenderlo y valorarlo. Solo se precisa de nuestro profundo sinceramiento y de nuestro coraje. Reconozcamos nuestros propios valores éticos y dejemos aflorar nuestra expectante identidad ciudadana. Me revela ver tanta mediocridad junta. Tanta miseria innecesaria. Tanto conformismo estúpido. Después de treinta años de democracia no nos podemos conformar con sólo esto. Sacudamos definitivamente esa modorra que nos ancla a un presente de dolor y proyectémonos con absoluto coraje hacia un futuro digno y promisorio. “¡Que cosa tan simple la política! De un lado, los que tienen todo, dinero, honores y cargos; del otro, los que nada poseen. Aquellos todo lo encuentran bien. Estos lo encuentran todo mal. A la derecha la digestión; a la izquierda el apetito”. Sardou.
Jorge Enrique Yunes Farrud

Nostalgias del cajero humano
En estos tiempos, donde las máquinas electrónicas están en todas partes, el sistema bancario no puede ser la excepción. La transformación de los bancos en casa de juegos electrónicos y que casi siempre estas máquinas se tildan, ponen en juego la salud mental de los clientes. En esos momentos nosotros, que se supone que somos su majestad el cliente, hacemos la procesión dentro del banco, para lograr averiguar dónde y quién nos atenderá y ver si logramos con suerte que sea un cajero humano, es notable pues en muchos lo único que queremos es efectuar un pago...  está de más aclararlo, pero es bueno que estos señores lo sepan, los clientes somos seres humanos. Este asunto en los bancos del cajero electrónico, me parece que es un problema en donde la edad del cliente no tiene nada que ver (casi me tiento y pongo paciente). En fin, parece anticuado, pero piensen y recuerden, qué buenos que eran los tiempos en donde en los bancos imperaban los cajeros humanos y éramos atendidos por ellos. Podíamos intercambiar algunas palabras que hacían lógicamente más humano el tránsito por esa institución. En fin, ojalá que en algún momento se termine este carrusel electrónico, que lo único que hace es confundir y que nos obliga a pensar y decir, yo vine al banco a efectuar una operación bancaria y no a jugar con las maquinitas electrónicas.                           
Armando Torres Arrabal
DNI 6.047.844

Triángulo de las Bermudas
Manifestó Echegaray: “La presidenta no es socia de Lázaro Baez”. Echegaray  afirmó que este tipo de facturas “nacen de necesidades del sector privado, son usufructuadas por el sector privado y terminan en el sector privado”. O sea, en un privado de la Casa Rosada, se servirán suculentas facturas recibidas de la panadería Báez. Para deslindar responsabilidades: se demostrará cómo la parábola bíblica que relata la historia de dos personas y el destino final de cada uno de ellos: el pobre Lázaro llega a la gloria del cielo. Es la única de ambas que contiene un nombre propio: el del pobre Lázaro y se desligó a la presidenta que en ese momento participaba de un certamen: Sor Cristina, la monja que alcanzó renombre internacional tras proclamarse ganadora de la primera edición italiana del concurso de televisión “La Voz”, quien anunció su debut discográfico con el clásico de Madonna “Like A Virgin”. Sor Cristina quiere ser testimonio de la capacidad que Dios tiene de hacer que todas las cosas se “tornen nuevas”, por eso busca la bendición del Papa. “Lo interpreto como el toque divino, cuando me ha llamado a una vida nueva, restituyéndome la pureza, la dignidad de ser su hija amada”. Entre las cosas que se “tornan nuevas” estarán los “extraviados” documentos oficiales sobre Ciccone que estaban en la Inspección General de Justicia. Quedémonos tranquilos, porque según el ministro de Justicia Alak  es “normal que suelan extraviarse o sustraer archivos”, pero estaba “digitalizado” o sea que podrán hacer un impecable collage. Ya “instruyó los sumarios correspondientes para determinar las responsabilidades por el extravío de ese archivo”. Entre los responsables de dicha desaparición se incluye a las ratas que seleccionan expedientes nutritivos para su subsistencia, o bien, el empleado de “limpieza” que tira los “papeles sucios” que ocupan los estantes de la IGJ. Pero, a no preocuparse, que gracias a que estos documentos están “totalmente reconstruidos por la magia de la digitalización”, podremos ver en youtube al próximo santo en el concurso “La Voz” San Amado Boudou con el hit “Perdido en el triángulo de las Bermudas”.
Silvia Buonamico