Miércoles 05 de Septiembre de 2012
En una nota publicada el 26 de agosto pasado sobre el problema de la venta de alcohol a los menores y a los adultos luego de las 23, encuentro que no veo carteles en los negocios donde diga que no se venden bebidas alcoholicas luego de ese horario. Pero sí los veo en la ciudad balnearia de San Bernardo, y allí lo cumplen a rajatablas. "La previa" no existiría si los boliches abrieran a las 23 en lugar de las 2 de la madrugada, razón por la cual los jovenes hacen tiempo de esta lamentable manera. Señores funcionarios que viajan por todo el mundo imiten las disposiciones de otros países, donde sí tratan de proteger a los jovenes; la venta de alcohol es un gran negocio y los jóvenes son los rehenes perfectos para ello. Protejamos a los jovenes, no los destruyamos.
DNI 5.883.145