El museo que no tenemos
Nuestra ciudad tiene en actividad varios museos de gran prestigio, el de la Memoria es una realidad, el de la música una promesa, pero sobre un museo del deporte se comenta poco y nada.

Viernes 17 de Mayo de 2013

Nuestra ciudad tiene en actividad varios museos de gran prestigio, el de la Memoria es una realidad, el de la música una promesa, pero sobre un museo del deporte se comenta poco y nada. En el mundo son comunes y famosos; en Argentina, además de Buenos Aires, varias ciudades del interior poseen un museo del deporte; pese a esto pareciera que en la región no hay nada que mostrar en relación a esta actividad. Hace unos años se presentó en la Legislatura de Santa Fe un proyecto de los diputados Questa y Mascheroni sobre un museo del deporte provincial sin que el tema prosperara, pero en este comentario deseo referirme a Rosario en particular, ya que nosotros acreditamos una riquísima historia respecto al deporte profesional y amateur. Tuvimos y tenemos entidades señeras, técnicos destacados, trofeos, publicaciones, datos sobre deportistas galardonados en el mundo, y en general una actividad cotidiana con practicantes, clubes y eventos que merecen el reconocimiento de la ciudad. Un museo de este tipo, además de atracción turística, haría posible la difusión en los ámbitos escolares de los postulados de Pierre de Coubertin respecto al "fair play" o juego limpio y sin dudas también sería útil para capacitar, rescatar y exhibir elementos que permitan el análisis de la historia deportiva zonal desde lo individual, grupal o institucional. El profesionalismo es sinónimo de pasión futbolística y pese a sus distorsiones de violencia puede mostrarse con algunos de sus aspectos positivos. El amateurismo tendría una merecida difusión y aportaría datos sobre la relación entre deporte, salud e inserción social. Sólo haría falta un ámbito adecuado y la decisión política de creación por parte del Concejo ya que el contenido está disperso en toda la ciudad y sus poseedores podrían ofrecerlo en comodato; además nuestra escuela de museología haría su aporte para una estructuración interactiva. Fútbol, basquet, voley, hóckey, natación, remo, tenis, rugby, ciclismo, atletismo, automovilismo, patín, motociclismo, entre otros, cuentan con asociaciones promotoras cuya trayectoria justifica un museo de este tipo siempre y cuando, para que cumpla su verdadera función, se lo gestione excluyendo parcialidades o fanatismos que distorsionan el verdadero sentido del deporte.

Omar Pérez Cantón
operezcantón@hotmail.com