Domingo 24 de Abril de 2011
Carcarañá.- El museo paleontológicos Cara-cara-aña quedará reinaugurado el próximo 30 de este mes con un ambicioso programa especial para los visitantes, en particular para los establecimientos educativos.
La amplia colección del establecimiento está compuesta por fósiles terciarios y cuaternarios, una gran recopilación de armas, utensilios y documentos sobre los orígenes de Carcarañá y la inmigración suiza, además de decenas de fragmentos que aún no han sido clasificados,
La novedad fue anunciada por el director del museo, Alejandro Maggi, quien explicó que en los últimos meses los responsables del lugar estuvieron abocados a una serie de reformas que incluyeron la confección de un nuevo formato para las visitas, a las que les dieron un sentido cronológico. "Por eso hablamos de una reinauguración, pero debemos dejar aclarado que las actividades nunca se paralizaron", remarcó.
Amplia colección. El museo regional paleontológico, arqueológico e histórico posee fósiles terciarios y cuaternarios con restos de gliptodontes, mylodontes, toxodontes, osos pampeanos, smylodontes, mastodontes y stegomastodontes, además de una serie de armas de piedra que fueron estudiadas por expertos, quienes consideraron que muchas piezas "son únicas en su tipo".
"Tenemos piezas que van desde los 3 millones a los 5 mil años de antigüedad, y es muy abundante. La colección paleolítica fue considerada como una de las más importante de América Latina", confió Maggi.
El área histórica, por su parte, está integrada por objetos de la época de la conquista, por testimonios de la presencia de los jesuitas en la región y por elementos de las guerras de la independencia, entre otros objetos de singular valor.
En la sección Indígena se exponen gran cantidad de utensilios del período Neolítico, pertenecientes a las tribus de los Caracaraés y de otras culturas aborígenes que transitaron por la región.
Escuelas. Maggi ahora apunta ahora con estas modificaciones a las escuelas de la región. "Queremos que el viaje al museo sea un verdadero recorrido de estudio", sostuvo Maggi, tras acotar que se pretende mostrar una experiencia más abarcativa desde el jardín de infantes hasta los profesorados.
Respecto al proyecto educativo que pretenden implementar, confió que se firmó un convenio con una empresa de turismo de Rosario para que esta propuesta que tenemos se acerque a todas las escuelas.
"La idea no es sólo traerlos al museo y que vean la parte de la historia, de la arqueología y paleontológica. Queremos que los chicos conozcan toda la ciudad porque hay muchas cosas para mostrar", dijo.
"El proyecto se adapta según las edades y es adaptado para todos los programas educativos. Se los mandamos a las escuelas porque hay actividades antes, durante y después del viaje", comentó también Maggi.
Esfuerzo conjunto. El museo nació en 1952 en el seno de la Escuela 232 cuando un grupo de alumnos del colegio se vio en la necesidad de conseguir un lugar para practicar folclore. Así nació la Peña Folclórica El Chingolo con la idea de la difusión de la identidad y además de ir formando un museo con piezas encontradas en la región.
Con el tiempo, este organismo trascendió a la entidad madre, mientras en su seno se fueron cobijando también un centro tradicionalista, una biblioteca y un elenco de teatro independiente. En consecuencia, la institución, tiene previsto modificar los estatutos, para dar un encuadre más preciso a cada sector.
El museo tiene una la particularidad de no recibir apoyos oficiales. "Todo lo hacemos a pulmón. Hay socios que pagan una cuota de un peso por mes y con algunas funciones de teatro recaudamos fondos", reafirmó.