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El municipio ortogará créditos a comerciantes damnificados de Fisherton

Son 30 locales dañados por la tormenta del 19 y 20 de diciembre del año pasado. El municipio les financia 100 mil pesos, en 24 cuotas y a un 10 por ciento de interés anual.

Miércoles 30 de Enero de 2013

El municipio aceptó el reclamo de los 30 comercios de Fisherton castigados por la tormenta del 19 y 20 de diciembre del año pasado y decidió otorgarles una línea de créditos de 24 cuotas al 10 por ciento anual de hasta un máximo de 100 mil pesos.

"En principio, nos parece una buena medida, toda una decisión política. Hay que tener en cuenta que no son créditos para ampliar el local o refaccionarlo sino para cubrir lo que perdimos en la inundación. Habrá que ver si nos conforma a todos", subrayó el presidente del Centro de Comerciantes del barrio, Marcelo Herrero.

La entidad comercial agrupa a 210 locales, pero una treintena fue la que sufrió daños calculados aproximadamente en 800 mil pesos.

"Las realidades son diversas: hubo gente que le entró hasta 40 centímetros de agua en el local, algunos perdieron mercadería, a otros se les dañó todo el piso y los muebles, todos tuvieron problemas con las computadoras. El sector más perjudicado es el que está sobre Eva Perón y Donado y también el ubicado cerca de las colectoras. El día después de la tormenta hicimos un relevamiento y el 15 de enero presentamos a la Secretaría de la Producción municipal el pedido de una línea crediticia. Tener ya la respuesta nos da un poco de alivio. Además, el interés del Banco Municipal es bajo, si se tiene en cuenta que los créditos rondan el 24 por ciento anual", comentó Herrero.

El titular de la estación de servicio de la zona más perjudicada de Fisherton dijo que en su caso tuvo que realizar una revisión técnica de todo el equipamiento por razones de seguridad. La tarea se concretó previo permiso de la petrolera y como acción necesaria antes de retomar la actividad.

También vecinos. Herrero reconoce que no fue el más perjudicado de los comerciantes de la zona. "Pero hubo gente que la pasó mal, justo en un momento comercial importante, previo a las fiestas, por lo tanto el desastre conspiró con las ventas y, además, hay que tener en cuenta que la mayoría somos vecinos del barrio, así que si no sufrimos daños en nuestros domicilios los sufrimos en nuestros negocios", concluyó.

Fisherton, tras la tormenta, quedó prácticamente sumergido. Los vecinos de ese vecindario residencial del noroeste rosarino caracterizaron al desastre climático como el peor en 40 años.

Los autos flotaban, los socorristas debieron entrar a algunas calles en botes y hubo evacuados: se contabilizaron cien.

Desde las primeras horas se dijo que la inundación sin registros previos tenía varias causales. La enorme cantidad de lluvia caída que hizo contener a los caños internos de la ciudad 230 milímetros de agua por hora, cuando lo máximo que soportan son 150 milímetros. Por otro lado, tanto el arroyo Ludueña como el Ibarlucea tenían sus caudales colapsados por la lluvia de días previos.

El emisario es una canalización que recoge el agua de parte del noroeste rosarino y la lleva al Ludueña pero, al estar el caudal al tope, el agua empezó a acumularse y los nuevos barrios y countries desviaron el cauce. "Mucha agua llegó desde Funes y Roldán, donde antes había sólo tierra", dijo en su momento el secretario de Obras Públicas de la Municipalidad, Omar Saab, antes de resaltar la importancia de la obra del Aliviador III.

Pero los vecinos habían agregado más razones. La basura acumulada en los desagües, "más el terraplén de la obra que está detrás del supermercado Coto por la construcción de la colectora de la Circunvalación", según el jefe de la familia Covacecich, también hicieron su daño.

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