El Mundial y las escuelas
A pocos días de la iniciación del Campeonato Mundial de Fútbol a realizarse en Brasil, el Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe autorizó a las escuelas primarias y secundarias a que en sus aulas los alumnos puedan ver los partidos que juegue...

Martes 10 de Junio de 2014

A pocos días de la iniciación del Campeonato Mundial de Fútbol a realizarse en Brasil, el Ministerio de Educación de la provincia de Santa Fe autorizó a las escuelas primarias y secundarias a que en sus aulas los alumnos puedan ver los partidos que juegue la selección argentina. Pero como la medida no es de cumplimiento obligatorio, si una escuela decide no dejar ver los partidos, puede ocasionar un cierto ausentismo no justificado. La resolución oficial ha suscitado distintos pareceres y, como se acostumbra decir ahora, hay dos bibliotecas: una afirma que las aulas no deben convertirse en lugares de reunión donde alumnos y maestros miren alegremente los partidos; y la otra sostiene que el fútbol es la gran pasión nacional y no debe estar ausente de los ámbitos de enseñanza. No sé si todos los establecimientos educativos cuentan con el sistema de televisión por cable y con los necesarios televisores de tamaño adecuado. Si algunos de ellos no disponen del imprescindible equipamiento, los padres que estén en condiciones de hacerlo podrían llevar aparatos de TV para solucionar siquiera precariamente el problema, aunque eso sería un tanto molesto. Como quiera que sea, los preparativos técnicos y la excitación de los alumnos antes y después de un encuentro puede hacer que no estén muy predispuestos para asimilar las lecciones que vertirán los maestros; de manera que la utilidad cognitiva tal vez no sea muy grande en esos días en los que "Lio", Di María, Mascherano, Agüero, Palacio y compañía, traten de revalidar los lauros logrados en 1978 y 1986. Por eso creo que sería acertado declarar asueto en escuelas y colegios, cuando una contienda de "la albiceleste" esté programada en una fecha y horario de clase. Después de todo, unas jornadas de "chupina futbolera" autorizada, no va a convertir a niños y jóvenes en menos inteligentes; sobre todo considerando que, como decía, en los días de partidos, en las aulas se va ha hablar más de fútbol que de matemáticas, literatura, química o física. Pero la decisión ministerial santafesina ya está tomada bajo la argumentación de que después de cada partido, se tratarán asuntos inherentes a diversos valores humanos. Por su parte y según una tesitura parecida, el Ministerio de Educación de la Nación estima que el fútbol representa un hecho cultural innegable del que las escuelas no pueden ser ajenas; y que hay que aprovechar la oportunidad de los partidos mundialistas para tratar temas relacionados como la historia, la geografía, las costumbres y otras cuestiones, que tienen que ver con los países cuyas selecciones enfrentarán a la de la Argentina. En relación a ambos pensamientos que considero de buena fe, yo creo sin embargo que los maestros debieran comentar francamente, con euforia o decepción (según el resultado del partido) las incidencias del cotejo jugado, y no abordar otros temas relacionados indirectamente con el Mundial, ante unas mentes que no estarán en las condiciones más aptas para recepcionar conocimientos extra futbolísticos, inmediatamente después de haber vivido las emociones de un encuentro. Para finalizar, quiero decir que adhiero a la posición de quienes opinan que no es necesario esperar cuatro años para referirse a nociones de cultura general, que debieran estar presente todos los días en la instrucción normal impartida al alumnado. En fin, sea en la escuela o en la casa, esperemos que los chicos puedan disfrutar (igual que los grandes) una memorable actuación de nuestra selección nacional de fútbol.

Edgardo Urraco