El misterio rodea la muerte de una beba cuya madre dijo que la mataron
Antonia, la beba de tres meses cuya madre dijo que había sido asesinada durante un atraco en su casa a manos de dos ladrones, falleció como consecuencia de un broncoespasmo y no presenta signos de haber sido agredida, afirmaron fuentes de la investigación refiriéndose a las primeras conclusiones de la autopsia.

Viernes 29 de Julio de 2011

Antonia, la beba de tres meses cuya madre dijo que había sido asesinada durante un atraco en su casa a manos de dos ladrones, falleció como consecuencia de un broncoespasmo y no presenta signos de haber sido agredida, afirmaron fuentes de la investigación refiriéndose a las primeras conclusiones de la autopsia.

Los médicos forenses determinaron en la morgue judicial de La Plata que la beba sufrió una broncoaspiración (se ahogó con su vómito), algo "muy común en los niños", y que no existió asfixia mecánica ya que "no hay lesiones violentas externas", dijeron los especialistas.

No obstante, los peritos extrajeron otras muestras que serán analizadas por expertos en Patología Forense de la Policía Científica en La Plata a fin de profundizar el estudio pericial.

Ante este resultado, los investigadores mantienen las dudas sobre la versión aportada por la madre de la beba y creen que pudo haberse tratado de un caso de negligencia.

La principal sospecha que tienen los peritos que trabajan bajo las órdenes del fiscal de Dolores a cargo del caso, Diego Bensi, es que Antonia se atragantó con su propio vómito y que eso le haya provocado la muerte.

Esta hipótesis se fundamenta en la declaración de la madre de la beba, Soledad Orano, quien contó a la policía cuando denunció el hecho que momentos antes de su muerte le había dado de amamantar y que la había recostado mientras ella se iba a duchar.

Los peritos hallaron restos de vómito en el moisés de Antonia y establecieron que no le habían colocado ninguna frazada sobre la cara, dijeron las fuentes de la investigación.

El hecho ocurrió anteayer cerca de las 15 en una casa ubicada en la avenida Miguens al 1100, entre 9 de Julio e Hipólito Yrigoyen, a tres cuadras de la plaza principal de La Plata, a 320 kilómetros de la Capital Federal.

Orano (de 24 años) declaró a la policía que cuando salió de la ducha escuchó voces y al abrir la puerta del baño se encontró con dos hombres con sus rostros cubiertos, uno de los cuales le pegó una trompada en el rostro y le dijo que se trataba de un robo.

Explicó que en medio del presunto asalto, su beba comenzó a llorar en el moisés en el que estaba descansando y los delincuentes se alteraron y la taparon con una frazada pesada que le provocaron una asfixia y su muerte.

"La versión dada por la mujer se contradice con los resultados de los distintos peritajes realizados por los investigadores y el relato de testigos externos. Eso es lo que nos hace suponer que existe otra hipótesis del hecho", dijo un jefe policial que participa de la pesquisa.

Los investigadores policiales que concurrieron al lugar determinaron que ninguno de los accesos a la vivienda habían sido violentado y que no existen faltantes en la casa.

Si bien encontraron algunos cajones abiertos, nadie se había llevado nada de la casa, ni siquiera una pantalla de LCD que estaba en uno de los ambientes, explicó la fuente consultada.

Los peritos que trabajaron en la casa levantaron rastros que cargaron en el sistema de identificación automática de huellas dactilares, pero no surgieron datos sobre sospechosos.

La mujer, en medio de una crisis nerviosa, fue atendida en un centro asistencial ya que padecía un hematoma en uno de sus ojos, provocado supuestamente por el golpe que le aplicó uno de los asaltantes. (DyN y Télam)

"Entró gente"

Estela, una mujer que asistió a la madre de la beba en un primer momento, recordó que Orano le había dicho que “se estaba bañando cuando escuchó un ruido en la casa y que la amenazaron con hacerle algo a la nena”. Dijo que ella llamó enseguida a la suegra de la joven y le dijo “vení que entró gente y Soledad está en un ataque de nervios”.