El milagro del río Hudson
Se pensó que el final no sería feliz, pero no fue así. La preparación de un piloto, su copiloto, pericia y amor al prójimo lograron salvar la vida de los pasajeros de su avión, con ayuda efectiva de su tripulación.

Sábado 17 de Enero de 2009

Se pensó que el final no sería feliz, pero no fue así. La preparación de un piloto, su copiloto, pericia y amor al prójimo lograron salvar la vida de los pasajeros de su avión, con ayuda efectiva de su tripulación. Diversos credos deben haberse unidos en plegarias. Me emocionó una pasajera que dijo haber rezado a Dios. Una vez más, la pericia y la fe movieron montañas. ¡Felicitaciones a estos héroes que cumplieron con su deber!

Blanca Avendaño, DNI 3.558.216