Martes 03 de Febrero de 2009
La Bolsa porteña no pudo despegar de la tendencia negativa que provino de los principales mercados del mundo y el índice Merval arrancó febrero con una baja del 1,78 por ciento, que lo dejó en 1.057,82 puntos.
En Wall Street se conocieron ayer nuevos datos que corroboraron la debilidad de la economía estadounidense y potenciaron los temores a que la recesión global siga frenando la demanda.
Más precisamente el consumo de diciembre resultó peor a lo esperado por el mercado y simultáneamente cayeron los precios del petróleo y del resto de los commodities. Con todos esos datos se generó una caída en los mercados internacionales que parece no tener freno.
En ese contexto, los negocios en la Bolsa porteña sumaron apenas 15,16 millones de pesos. Cautela y escepticismo son las sensaciones que generan en los operadores las reducidas dimensiones del mercado bursátil.
La poca actividad prende luces de alerta en quienes participan del negocio bursátil, ante el temor a que esta anemia se instale por un buen tiempo en la Bolsa porteña.
Durante enero las acciones movilizaron un promedio de 31,6 millones de pesos diarios, frente a 93,5 millones del primer mes de 2008. La tendencia ya se venía perfilando en noviembre y diciembre del año pasado, cuando la media resultó de 41,5 y 65,1 millones de pesos diarios, respectivamente.
Según los expertos, estos número dan cuenta de "un juego corto" en el que la búsqueda de rápidas diferencias neutralizan los atisbos de reacción.
El índice Merval venía de perder casi un 50 por ciento en diciembre y luego llegó recuperar un 12,00 en la primera parte de enero, pero terminó el mes cediendo 0,24 por ciento.
Por el lado de los bonos, febrero arrancó con una toma de ganancias tras las mejoras de las últimas jornadas.
El bono más negociado, el Discount en pesos, retrocedió 1,46 por ciento y el Par en la misma moneda acompañó con una baja del 0,35, mientras el cupón PIB terminó 0,27 abajo. Los bonos sumaron operaciones por 254,42 millones de pesos.