Sábado 19 de Octubre de 2013
En 1982, a un año de la aparición de la enfermedad en Estados Unidos, se registró el primer caso de VIH en la Argentina. Pedro Cahn, presidente de la Fundación Huésped, fue quien atendió a ese primer paciente, en el hospital Fernández de Capital Federal.
"En 1982 me derivan a un odontólogo que llegaba del exterior a pasar sus últimos días. El joven, que declaraba muy abiertamente que era gay —algo que en aquella época no era habitual—, sufría una gran variedad de infecciones. No pudimos hacer nada, y unos días después se nos murió", recordó alguna vez Kahn.
Estuvo claro que aquel cuadro era sida. En la Argentina, según cifras de las Naciones Unidas, se estima que 120.000 personas viven con el VIH.
Dice Kahn: "Hace tres décadas un diagnóstico de VIH era una condena de muerte. Hoy ya no y, sin embargo, mueren dos millones de personas por año a causa del sida".
"A pesar de los avances biomédicos, el estigma y la discriminación siguen siendo los grandes conductores de la epidemia", suele repetir. "El VIH no va a acabarse sin los médicos, pero sería un error creer que va a resolverse solo gracias a los médicos".