Lunes 12 de Octubre de 2009
El viernes a la noche observé cruzando la calle Catamarca y circulando por Callao un carro sobrecargado y conducido por tres hombres, uno de los cuales iba en el palo lateral, desequilibrando la carga y generando un roce que lastimaba el lomo del caballo que apenas podía tirar con todo ese peso. Al día siguiente al mediodía vi a dos hombres arriba de un carro tirado por un caballo delgado y muy pequeño de tamaño, circulando por calle Salta cruzando Callao. La asociación ecológica ha juntado con un grupo de vecinos más de 10.000 firmas solicitando la prohibición de la tracción a sangre en Rosario, reemplazo por un carro mecánico y la mejora de las condiciones de trabajo de los cartoneros, lo cual demuestra que este problema interesa e indigna a una gran proporción de ciudadanos. Es evidente que después de tantos reclamos y ninguna respuesta, a esta Intendencia no le interesa el sufrimiento de estos seres vivos, Ghandi decía: "El progreso moral de un pueblo se mide por el trato que dan a sus animales".
Susana G. Failla