El mal ejemplo de los padres
Soy uno de los tantos padres que lleva a su hijo al centenario colegio Santísimo Rosario, en zona sur. Realmente, siento vergüenza ajena al ver cómo los padres o encargados dejan a los niños en el colegio sin el más mínimo respeto por el que circula a esa hora, de entrada o salida escolar, estacionando en doble y triple fila.

Lunes 29 de Marzo de 2010

Soy uno de los tantos padres que lleva a su hijo al centenario colegio Santísimo Rosario, en zona sur. Realmente, siento vergüenza ajena al ver cómo los padres o encargados dejan a los niños en el colegio sin el más mínimo respeto por el que circula a esa hora, de entrada o salida escolar, estacionando en doble y triple fila. Lamento de verdad que seamos una sociedad de alguna manera oligofrénica, ya que pretendemos que en la escuela se le inculque al alumno respeto por las leyes, educación, etcétera, cuando somos nosotros los que estamos enseñándole a nuestros hijos que, por ejemplo, violar una ley de tránsito es algo de poca importancia. ¿Tanto cuesta salir cinco minutos antes y buscar lugar para estacionar? O si la rutina alocada de horarios no nos permite llegar 10 minutos antes, ¿no sería mejor caminar un par de cuadras y que mi hijo vea que no es necesario cometer una infracción cada vez que lo lleva o busca del colegio? No se respeta siquiera el lugar para estacionamiento de los transportes escolares y he visto niños descendiendo en lugares inapropiados. ¿Es necesario que haya inspectores para controlar esto? A mí realmente me avergüenza.

Verónica Oviedo

verooviedo07@hotmail.com