El mal acecha la marcha a La Meca

Viernes 03 de Octubre de 2014

Ansiosas por salvaguardar el peregrinaje islámico haj de la amenaza del ébola, las autoridades sauditas están monitoreando a los peregrinos que llegan de Africa Occidental y desplegaron laboratorios móviles para chequear a cualquier sospechoso rápidamente.

El reino espera casi tres millones de peregrinos en La Meca este año, incluyendo 1,4 millón desde el exterior. El Ministerio de Salud dijo ayer que ha estado trabajando con la Organización Mundial de la Salud y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos para contener la amenaza del ébola, que ha provocado la muerte de 3.300 personas en Africa Occidental este año.

"Vinimos desde Lagos y pasamos por controles allí y de nuevo hemos sido chequeados aquí en Arabia Saudita, así que estamos seguros de que no tenemos nada", dijo Abdelsamad Shoudany, un médico nigeriano afuera de la Gran Mezquita en La Meca. Adentro de la mezquita, una multitud de personas celebraban los primeros ritos de haj, caminando alrededor de la Kaaba, la construcción con forma de cubo hacia donde se dirigen a rezar los 1.600 millones de musulmanes de todo el mundo, y que consideran el centro geográfico de su fe. Algunos pocos peregrinos, vestidos con simples batas blancas, utilizaban máscaras faciales o guantes quirúrgicos para protegerse de la transmisión del ébola u otras enfermedades como el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (Mers).

"He esperado toda mi vida para venir aquí y honestamente deseo morir aquí, así que contraer un virus es el último de mis temores. Como ve, ya estoy en una silla de ruedas", dijo Ismail Saleh, un peregrino egipcio de 71 años.