El maestro y el placer de enseñar
Lunes 16 de Febrero de 2009
"Una de las cosas que más disfruto es mi tarea de formador", señaló Pepe Cibrián y añadió: "La gente de nuestras obras son formadas en su disciplina y su compromiso. Eso si no se tiene no se enseña; no puede haber un buen maestro si no hay un buen discípulo". Por eso, redobla la apuesta para futuras giras: "En ciudades como Rosario, Mendoza o Tucumán, queremos convocar a una prueba para sumar diez o quince personas como ya hicimos con «El fantasma de Canterville» en Rosario".