Jueves 11 de Abril de 2013
El museo del Louvre cerró sus puertas ayer a causa de una medida de fuerza de 200 de sus empleados, que protestan contra los ladrones de carteras, "cada vez más numerosos y agresivos".
Los empleados, que supervisan las salas del Louvre y las obras de arte, dicen ser víctimas de los carteristas tanto como los visitantes del museo, que el año pasado recibió a diez millones de personas.
Según la dirección del Louvre, que dice haber presentado una queja ante los tribunales de París en diciembre pasado, "200 empleados ejercieron su derecho" de suspender el trabajo.
Muchos empleados del Louvre han sido robados por carteristas que operan en el museo, confirmaron fuentes del Louvre.
"Están hartos", declaró un sindicalista, indicando que los empleados venían a trabajar con mucho temor, ante el aumento de las agresiones por parte de grupos de carteristas, muchos de ellos jovencitos de Europa del Este.
Los ciudadanos europeos de hasta 26 años pueden entrar gratis a los museos nacionales franceses.
Y los chicos carteristas se aprovechan de esa disposición, y entran a veces hasta "20 o 30 de ellos", indicó una fuente. A veces también son adultos, que aunque son detenidos por la policía, recomienzan inmediatamente después de ser puestos en libertad.
El Louvre indicó que ha pedido refuerzos policiales, para combatir a las redes de carteristas que operan en su recinto.
"Los servicios de justicia y de la policía están movilizados", declaró una portavoz del Louvre a la agencia de noticias francesa AFP, indicando que se están examinando medidas tendientes a garantizar una mayor seguridad a los visitantes del hermoso museo parisino.