Sábado 13 de Junio de 2009
He leído con asombro en estos días como los intereses inescrupulosos de los empresarios de la construcción y del Colegio de Arquitectos están presionando a la Municipalidad y la opinión pública, utilizando además en forma lamentable al sindicato de la construcción y sus obreros, para suspender el Código Urbano con la excusa de la caída de actividad en el sector, lo cual es cierto pero como consecuencia de una crisis global. La realidad es que lo único que les importa es la construcción ilimitada de edificios en el primer anillo perimetral de Rosario, cuando tienen otros sectores importantes de la ciudad para poder construir. Le recuerdo a la Municipalidad y en especial al intendente que deben y tienen la obligación de velar por preservar la calidad de vida de los rosarinos, que ya se ha visto muy afectada en estos años. En el primer anillo perimetral el agua potable ya no sube a los tanques durante muchas horas del día y además tenemos los mismos desagües de hace 40 años, lo que ya está produciendo serias dificultades. Es difícil entender cómo Aguas Santafesinas sigue dando factibilidad a este tipo de obras con los graves problemas de servicio que tiene actualmente. El Estado (en este caso la Municipalidad) debe velar por los intereses de sus ciudadanos por sobre los intereses del mercado o de los fines recaudatorios.
Daniel Mancinelli
DNI 12111411