Jueves 11 de Octubre de 2012
Mucho se ha dicho y escrito sobre los dichos de la presidenta argentina con respecto a la Universidad de La Matanza, que a mi entender en su forma de pensar podría haber nombrado a cualquier universidad del país porque lo preocupante es que hace un reconocimiento explícito de la pobreza existente y de que pocos jóvenes y adolescentes pueden concurrir a una casa de altos estudios. Desde este punto de vista se podría decir que incurrió en un lapsus, muy bien descrito y definido en la columna de Jorge Besso del domingo 30 de septiembre. En un apartado lo define: "La esencia del lapsus es el tropiezo, es decir, el sujeto derrapa entre lo que quiere decir y lo que se filtra en su decir". ¿Estaremos frente a un lapsus presidencial, un acto fallido que pone al descubierto la realidad cotidiana de miles de argentinos?
Ernesto A. Failo,
DNI. 16.994.268