Martes 17 de Noviembre de 2009
Once días después del espectacular “robo del siglo” de 11,6 millones de euros (17,4 millones de dólares) en Lyon, el transportista de dinero Tony M. se presentó ayer ante la policía de Mónaco, sin dinero y desarmado.
El presunto ladrón viajó de Italia a Mónaco en una pesada motocicleta, y se entregó a la policía del principado. Pocas horas después fue entregado a las autoridades francesas en el jardín tropical Jardin Exotique, en la frontera con Francia.
Tony M., de 39 años, desapareció el 5 de noviembre en Lyon con 11,6 millones de euros en un vehículo blindado, después de que sus compañeros de trabajo bajaran del mismo para hacer unas gestiones.
Tony M. hizo decenas de paquetes con más de nueve millones de euros que puso en un automóvil que dejó en un garage. Dos días después, la policía halló el botín cerca de Lyon.
A Tony M. le quedaban dos millones y medio de euros, pero los investigadores estaban seguros de que al conductor le resultaría muy difícil desaparecer en el exterior.
Durante años, el francés de origen serbio había llevado una doble vida. Viajaba en bicicleta al trabajo, se quejaba de cobrar un salario de hambre (1.700 euros) y en su barrio sólo usaba un viejo Peugeot.
Pero en simultáneo tenía una Ferrari en su garage y 100.000 euros en su cuenta bancaria. Porque en su “segunda vida”, Tony M. era un comerciante de automóviles de lujo y copropietario de una empresa inmobiliaria. (DPA)