El karma de no aprender a cerrar los encuentros le cuesta demasiado caro
Ya es una constante. Un déficit que parece no poder suplir en el corto plazo. Rosario Central no define los partidos cuando debe. La historia más reciente data de lo que le sucedió hace pocos días en el Nuevo Gasómetro frente a San Lorenzo (1-2).

Martes 11 de Marzo de 2014

Ya es una constante. Un déficit que parece no poder suplir en el corto plazo. Rosario Central no define los partidos cuando debe. La historia más reciente data de lo que le sucedió hace pocos días en el Nuevo Gasómetro frente a San Lorenzo (1-2). Claro que antes de visitar al Ciclón, contra Colón (0-1), en el Gigante de Arroyito, tampoco pudo evitar poner la mejilla pese a su superioridad.

Miguel Angel Russo habló en la previa de “hay que saber leer los partidos”. Pero por ahora sus alumnos vienen demostrando tener inconvenientes de interpretación cuando están en el escenario mayor.

Russo tendrá que hacer énfasis en varios aspectos para afrontar el desafío que está en puerta: Arsenal (el domingo 16 de marzo, a las 17, en el Viaducto de Sarandí).

El entrenador canalla sabe que sigue habiendo rendimientos individuales desparejos. Y eso atenta contra la buena voluntad de salir adelante.

Anoche empató ante Tigre, que hizo su negocio en buena ley, en el momento menos pensado. Porque Central ganaba e insinuaba con volver al urgido triunfo. Pero se mancó solo.

No hay dudas de que Central sigue estando en deuda. Con su juego y a nivel colectivo.