Sábado 24 de Octubre de 2009
San Lorenzo.— "El juez nos dijo que no creamos ninguna versión de las que se dicen en la calle, que los asesinos de mi marido está detenidos y que él va a aplicar la ley como corresponde", señaló a La capital Mirta Lo Presti, pareja de Eulogio Torres, el hombre asesinado la madrugada del martes en Fray Luis Beltrán cuando iba a trabajar. Lo hizo ayer al mediodía en los tribunales provinciales de San Lorenzo, donde fue recibida por el juez de Menores Martín Fogliatto, quien investiga el homicidio y otros robos a mano armada que habrían protagonizado los dos chicos acusados.
Tanto Mirta como sus hijos y los hijos del primer matrimonio de Eulogio no ocultaban la preocupación de que los adolescentes apresados ya hubiesen sido excarcelados por su mera condición de menores. Griselda, hija de Mirta, sostuvo al respecto: "Nosotros teníamos versiones de que ya los habían soltado y además nos contaron que los familiares de estos chicos andaban apretando a los testigos".
En rigor, luego de la declaración indagatoria que le tomó a los adolescentes, el magistrado interviniente les imputó a Gustavo O., de 17 años, y a Brian T., de 16, cuatro delitos: tres robos a mano armada y robo calificado seguido de muerte en el caso de Eulogio Torres. Después dispuso su traslado al Instituto de Rehabilitación del Adolescente de Rosario (Irar), donde permanecían anoche.
Apoyo. Los familiares de Eulogio se retiraron conformes tras la entrevista con Fogliatto. "Nos dijo que vengamos cada vez que tengamos una duda", sostuvo Mirta. La mujer también advirtió que "el juez contó que la familia de uno de los chicos fue al tribunal de muy mala manera, pero que el va a seguir adelante con la investigación".
El martes, Eulogio Torres salió de su casa en Capitán Bermúdez para ir a trabajar a la Terminal 6 de Puerto San Martín, pero nunca llegó. El trabajador encontró la muerte cuando se topó con dos chicos armados con cuchillos que venían de cometer otro atraco. En el intento de robo, Eulogio recibió un puntazo fatal en el tórax.
El hombre, todos los días se trasladaba en bicicleta hasta la comisaría de Fray Luis Beltrán, donde dejaba el rodado encadenado en la puerta para luego subirse a un micro de la empresa que lo llevaba hasta el trabajo.
A pesar de las heridas recibidas al ser atacado Eulogio pudo pedalear una cuadra hasta caer en la calle. Según personas que lo asistieron, "murió pensando que lo habían golpeado y no que lo habían apuñalado".
Junto a la familia de Torres estuvo en los tribunales sanlorencinos el secretario general del sindicato aceitero, Pablo Reguera, del cual Torres era afiliado. "Nos da mucha impotencia ver como un hombre se va a trabajar a la 5 de la madrugada en bicicleta y es asesinado por nada", manifestó el gremialista. Y acotó: "Vamos a acompañar a la familia como gremio en todo lo que haga falta, y si es necesario buscaremos el apoyo de la CGT San Lorenzo".