El italiano Rizzoli dirigirá por tercera vez en el Mundial al seleccionado argentino
En el Mundial 78 por primera vez un árbitro italiano dirigió una final: Sergio Gonella. Y la ganó Argentina: 3-1 ante Holanda. En 2002 recién se repitió la historia con Pierluigi Collina.

Sábado 12 de Julio de 2014

En el Mundial 78 por primera vez un árbitro italiano dirigió una final: Sergio Gonella. Y la ganó Argentina: 3-1 ante Holanda. En 2002 recién se repitió la historia con Pierluigi Collina. Y perdió Alemania, con Brasil. En los dos únicos casos, el equipo sudamericano venció al europeo. En el país, todo el mundo espera que la historia se repita mañana en el Maracaná, ya que Nicola Rizzoli conducirá nuevamente un encuentro de la selección nacional en este Mundial.

Y que se repitan también los resultados con este juez nacido en Mirandola, ya que fue con triunfos ante Nigeria y Bélgica.

Las páginas web se adelantaron, peleándose afanosamente por ser las primeras en dar la noticia. Y muchas veces caen en la no-noticia, en el error.

No fueron pocos los que mal informaron que el sueco Jonas Eriksson, el multimillonario que dirigió Argentina-Suiza en octavos, era el elegido para arbitrar la gran final Argentina-Alemania. No aguardaron la confirmación de la Fifa, y cuando llegó debieron desdecirse: Rizzoli fue el elegido.

El italiano estará entonces mañana a las 16, en el mítico Maracaná, frente a Messi, Mascherano y compañía. Como estuvo el día del 3-2 a Nigeria por la última fecha del Grupo F, o el día del 1-0 a Bélgica por los cuartos de final. Ambos fueron triunfos argentinos. Nadie, excepto los alemanes y sus adeptos, quieren que la racha se corte.

Rizzoli tuvo un discreto rendimiento en ambos partidos, aunque sin complicaciones. Amonestó a dos jugadores nigerianos y a uno belga, y sólo a Lucas Biglia en Argentina. El anterior partido de este arquitecto de 42 años fue uno que dejó huella de entrada: Holanda 5, España 1.

De sus 4 partidos en el Mundial, Rizzoli dirigirá entonces 3 a Argentina, un dato sin dudas llamativo y que no debe haberle caído en gracia a los alemanes, por esas dos victorias citadas.

Es tan curioso el dato que sólo dos veces en la historia de los Mundiales se dio el caso de que un juez dirija a una misma selección tres veces. Una fue con Argentina en 1930 (ver aparte) y la otra con Brasil en Suecia 58, cuando el francés Maurice Guigue lo arbitró en los triunfos contra Austria (3-0), Rusia (2-0) y en la final ante Suecia (5-2).