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El intendente de Rufino salió a juntar la basura por un paro

El origen del conflicto, que lleva más de una semana, fue la falta de pago de haberes lo que llevó a un paro por tiempo indeterminado que podría destrabarse en las próximas horas.

Domingo 17 de Noviembre de 2013

El intendente de Rufino, Gustavo Dehesa, su jefe de gabinete, Renzo Calcante, y otros funcionarios de la Municipalidad hicieron las veces de recolectores de residuos tras el paro municipal que ya lleva más de una semana.

El origen del conflicto fue la falta de pago de haberes, lo que llevó a un paro por tiempo indeterminado que podría destrabarse en las próximas horas. Ayer, el Sindicato de Trabajadores Municipales decidió, por unanimidad, continuar con la medida de fuerza.

El gremio mantenía una férrea negociación con el municipio por atraso en los haberes. Esto desembocó en un paro que alcanzó su punto máximo de tensión cuando, el jueves por la noche, el intendente y varios funcionarios de su gabinete salieron a recolectar los residuos en sus vehículos particulares.

El municipio tiene las cuentas en rojo desde hace varios años y la situación hizo eclosión las últimas semanas ante la falta de pago a los empleados. Por su parte, el Concejo Deliberante aprobó la declaración de emergencia económica municipal, con la formación de una comisión de monitoreo que controlará el movimiento de fondos cada 15 días.

A su vez, y para destrabar la delicada situación financiera, se suspendieron las horas extra, la incorporación de personal y los viáticos que no sean esenciales. Asimismo, se renegociarán deudas con proveedores y se exigirá un estudio socioeconómico para los trabajadores eventuales y subsidios sociales. Se fijó además un tope de 10 mil pesos mensuales para las pautas de publicidad oficial, entre otras medidas.

Tal ordenanza fue decidida por la mayoría opositora del Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS), que impulsó la creación de una comisión de monitoreo sobre las finanzas municipales, integradas por representantes del municipio, el Concejo y el sindicato. La Municipalidad quería conformar una comisión de diálogo, pero fue rechazado por el FPCyS y por el sindicato.

La provincia, a su vez, adelantará fondos coparticipables para destrabar el conflicto, que se suman a los 500 mil pesos de Aportes del Tesoro Nacional otorgados por el gobierno central. A los trabajadores se les adeuda el 20 por ciento de octubre, pero dependen de la llegada de fondos para cobrar noviembre, diciembre y el medio aguinaldo. Ese fue el principal motivo para continuar la medida de fuerza.

Cerca de 3 millones de pesos es lo que espera cobrar el municipio en concepto de adelanto de coparticipación provincial hasta fin de año. Teóricamente serviría para cancelar los compromisos con los trabajadores durante este año.

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