El infierno que vivió su primera mujer
La primera esposa de Armando Lucero, el hombre acusado de violación agravada por el vínculo, se lamentó por tener que revivir toda esta historia. "Yo era una mujer sin madre, criada por mi abuela y lo conocí en un corralón cuando tenía 11 años", explicó.

Martes 12 de Mayo de 2009

La primera esposa de Armando Lucero, el hombre acusado de violación agravada por el vínculo, se lamentó por tener que revivir toda esta historia. "Yo era una mujer sin madre, criada por mi abuela y lo conocí en un corralón cuando tenía 11 años", explicó.

Con 13 años y la autorización de un juez se casó con el hombre que hoy ocupa una celda en la cárcel de Boulogne Sur Mer. Su vida de ahí en más fue un infierno. Su luna de miel consistió en un viaje a San Martín (cerca de la ciudad de Mendoza) para cosechar en una finca. Allí se encontró con amantes del Monstruo de Mendoza que no fueron nada hospitalarias. Unos años después hasta llegó a dormir con algunos de sus hijos en un horno de barro para que su marido tuviera relaciones con algunas de sus amantes ocasionales, de acuerdo con su relato.

"Para mí es una vergüenza y un dolor horrible revivir esto. Era una niñita que este tipo hizo a su manera. Pero hay algo que tengo claro, cuando me enteré de que tocó a alguna de mis hijas no me quedé de brazos cruzados. Por eso no entiendo a su actual pareja. Una madre no puede dejar que eso suceda otra vez cuando se entera", remarcó entre lágrimas.

La primera familia del imputado demandó tres cosas: protección, trabajo y ayuda psiquiátrica. Anteayer, los niños escolarizados no fueron a clase. El motivo fue el miedo que les causa el tema ante tanta trascendencia. Se sabe que el hombre que hoy se aloja en el penal de Boulogne Sur Mer tiene relaciones muy pesadas y temen por la integridad de los pibes.

El otro problema es el laboral. La familia vive de preparar viandas y otros trabajos relacionados con la gastronomía. En estos momentos no pueden desarrollar nada. Tienen mucha vergüenza de salir a ofrecer sus productos por el barrio o entre sus clientes. Por eso necesitan ver de qué manera pueden generar algún ingreso.